jueves 7 de julio de 2011

RINGO THE FOURTH

Hoy cumple 71 años Richard Starkey, el cuarto de los Beatles, el grupo más grande de la historia del rock/pop.
El hombre con la mejor suerte del mundo y el que mejor supo aprovecharla.
Ringo Starr, tal su nombre artístico, era ya un músico consolidado cuando los Beatles lo hicieron entrar en la banda para grabar su primer disco que había sido rechazado muchas veces por discográficas confundidas.
Ringo era el baterista de Rory Storm and The Hurricanes, un grupo bien conocido en el circuito Liverpool/Hamburgo, un músico que tenía su auto propio y muchos conciertos en su haber.
A Paul McCartney, que lo quería en su grupo, se le ocurrió la idea de enrocar a ambos bateristas, luego que Ringo reemplazara a Pete Best, en un show en el Cavern en febrero de 1962, una noche que el primer baterista de los Beatles no se sentía bien, (ese fue el primer día de mala suerte de Pete Best en el grupo). 
Best se negó rotundamente a cambiarse a los Hurricanes de Rory Storm.
Pocos meses después, la historia conocida por todos, sale Best, entra Ringo y al principio es rechazado por el productor George Martin, que por las dudas, le encarga los palillos a Andy White, un baterista de sesión para grabar la batería de "Love Me Do" primer single de The Beatles. 
Aunque eso no duró mucho, Starr se llevó un buen susto, había dejado a una banda donde ganaba dinero y con ésto, ya se veía sin trabajo.
John Lennon dijo en un reportaje "Pete Best era un buen batero, pero Ringo es mejor Beatle".
Muchos músicos afirman que Ringo Starr no es muy bueno, que no tiene técnica, que es muy lento y no sé cuántas inexactitudes más.
Los desmienten grandísimos baterías del mundo, que lo tienen en un pedestal y reconocen influencias en su forma de tocar: Phil Collins,  Liberty De Vitto, Eric Carr, Phil Rud, Dave Grohl, entre otros.
Si quieren escucharlo "at his best", dénle una oída profunda a la batería en canciones de The Beatles como: "A Day In The Life", todas las de Abbey Road, Strawberry Fields Forever y Please, Please Me. Escuchen lo que hace ahí con el set.
En estos días, como su ex compañero Paul, Ringo sigue en la ruta con su "All Starr Band" recorriendo el mundo y llegará por primera vez a Sudamérica.
Bienvenido seas, entonces.

lunes 4 de julio de 2011

McCARTNEY REMASTERIZADO Y AUMENTADO

 En una entrevista que en 1963 le hacían a Paul McCartney, éste decía que no se imaginaba en veinte años más cantando "She Loves You". Conociéndolo a Paul, creo que pensaba lo contrario y es más, que se diría a sí mismo: "si estas canciones son de oro..".
Estamos en 2011 y de nuevo Paul McCartney, el "Big Mac", Paulo Le Mac, el beatle Paul, o Sir Paul, ha salido de gira el pasado año, y sigue, cómo no, cantando en vivo las canciones que compuso en 1963.
Hace unos días se ha editado, esta vez sin el paraguas de EMI, ni de Apple, sino bajo el sello Hear Music, del dueño de las cafeterías Starbucks los dos McCartney, es decir su primer disco solista de 1970 y el segundo, de 1980. Remasterizados, con un sonido impecable y una presentación increíble. En soporte cd y digital.
La remasterización fue llevada a cabo este año por el mismo equipo de ingenieros de EMI que trabajó en la colección completa de The Beatles en 2009 y fue supervisada por el mismo McCartney.
Salió a la venta física el día 13 de junio y hay varias opciones:
La edición estándar, que consta de los trece tracks originales en cd más la posibilidad de bajar los trece temas desde la página de Paul, en mp3 de 320 kbps, sin protección DRM.
Una edición especial de dos disquitos, uno con los temas originales y otro con siete bonus tracks, más la opción de bajar los veinte temas en mp3 de 320 kbps. y un librito con más fotos que las publicadas en la edición de 1970.
Y la edición deluxe, numerada, que consta de 2 cds, 1 DVD, más un libro de 128 páginas con fotos nunca antes publicadas, textos explicativos de cómo fue hecho el álbum, los 13 temas originales, más 7 tracks no editados anteriormente.
Una de estas versiones inéditas es el tema completo "Suicide", ese trocito de canción que Paul canta al final de "Hot As Sun/Glasses" y que ahora podemos escuchar cómo era en su totalidad, percibiendo que no era una canción terminada, sino un esbozo de una hermosa melodía.
He tenido la oportunidad de escuchar la versión del álbum en Alta resolución de audio  y realmente hay una gran diferencia con el cd. sencillamente porque el cd tiene compresión de picos (peak limiting) y reducción de ruidos (noise reduction).
El proceso de limitación de picos, fue introducido por la industria, cuando se transcribió de la cinta análoga a digital y fue hecho para ganar en sonoridad y evitar la distorsión, pero depende de qué grado de limitación utilicen, a veces genera la pérdida del rango dinámico que tenían las grabaciones análogas.
Y el otro proceso, el de reducción de ruido, fue creado para quitar el ruido blanco característico de la cinta análoga pero cuando es usado en exceso, también puede perderse fidelidad, que es lo que pasa en la mayoría de los cds, por eso se entiende que el disco de vinilo suena mejor.
Los tracks en audio de alta resolución pueden ser descargados al comprar la edición deluxe del disco, pero para eso hay que desembolsar casi 57 eurazos.
Aquí pueden escuchar el programa Nº 107 de "Universo Beat", donde en mi sección "Pasión de Plástico", hablo sobre este tema.
http://www.4shared.com/audio/DXQH7V80/PROGRAMA_107__02-7-2011_.html

miércoles 29 de junio de 2011

EL SÁBADO 2 DE JULIO VOLVEMOS A "UNIVERSO BEAT"

El próximo sábado 2 de julio volveremos con nuestro bloque en el programa de radio "Universo Beat", que se emite los sábados de 23 a 24 por Radio Colonia (Uruguay/Argentina) y en dúplex también por FM Laser 89.5, MDQ.

martes 7 de diciembre de 2010

YES-BUGGLES, UN EXTRAÑO ENCUENTRO


¿Voy a hablar de Yes en un programa eminentemente beat?

Sí, porque esta banda que fue el cenit de la música progresiva en los setentas, al comenzar la década siguiente se cruzó con un dúo muy ochentero y el resultado fue, primero un disco sinfónico y luego otro muy pop y de canciones que no duraban más de cinco minutos.
Se cuenta que el dúo Buggles famosos por el tema "Video Kill The Radio Star"compartía manager y estudio de grabación con Yes y que en 1980, cuando se fueron el cantante Jon Anderson y el tecladista Rick Wakeman, les ofrecieron integrarse a la banda sinfónica y lejos de amilanarse, Trevor Horn y Geoff Downes, sus respectivos reemplazantes, aceptaron de buen modo.
Los dos se unen a Yes y graban "Drama" un disco que los devuelve a las raíces más progresivas. El disco es un éxito y comienzan a girar por el mundo presentándolo, pero al llegar a Gran Brataña, Horn se queda sin voz tratando de llegar al tono altísimo de Jon Anderson.
El grupo, se retira de esos conciertos entre abucheos y silbidos y se disuelve hasta nuevo aviso.
En 1983 Yes vuelve a unirse, esta vez con Anderson pero sin Wakeman y con Trevor Rabin en la guitarra, para las teclas vuelven a lamar al tecladista de la primerísima época, Tony Kaye y con esta formación graban 90125, el disco moderno de Yes, el del hit "Owner of a lonely heart", el más pop en temas y arreglos, con Trevor Horn ya no como cantante sino como productor.

Buggles grabó un segundo álbum  en el año 1981 y al tiempo se separó.
El álbum siguiente de Yes salió recién en el año 1987 y se llamó "Big Generator" repitió la fórmula, la formación y el productor, pero tuvo mucha menos suerte que su antecesor, en críticas y ventas.

Yes se juntó infinidad de veces, con diferentes formaciones, hasta hubo un "MegaYes" con prácticamente todos los integrantes que pasaron por sus filas.
Actualmente por conflictos con Jon Anderson, que dejó la banda en 2008 por graves problemas de salud, se hacen llamar Howe, Squire & White in the present Yes, tocando en vivo con Oliver, el hijo de Rick Wakeman, en el rol de su padre y un cantante de una banda de tributo a Yes llamado Benoit David, que parece ser un clon vocal de Jon Anderson.
Esta es la formación que se presentó hace poco en Buenos Aires, haciendo el repertorio clásico de la banda más algunas canciones del álbum "Drama" el único disco de Yes que no cuenta con la voz de Anderson.

lunes 22 de noviembre de 2010

UN HURACÁN LLAMADO SMITH

El tipo fue piloto de la Real Air Force durante la segunda guerra mundial, al tiempo intentó suerte con el jazz pero con poca fortuna, y en 1959 consiguió un trabajo en los estudios de EMI, esos que están en la calle famosa, y desde 1962 hasta 1965 trabajó con los Beatles como ingeniero de sonido, hasta que la empresa lo ascendió al cargo de productor y dejó de trabajar con ellos. El último disco de los Beatles donde intervino fue Rubber Soul y estuvo tras la mesa de grabación en más de cien canciones de los Fabs.
En 1967 fue el productor de una banda que recién había sido fichada por el sello, Pink Floyd, él les produjo tres álbumes: el primero, el tercero y el cuarto:   The Piper at the Gates of Dawn, A Saucerful of Secrets, y Ummagumma.
En 1968 produjo el primer álbum conceptual del rock: S. F Sorrow, de los Pretty Things.
Su nombre es Norman Smith, un gran productor inglés que con semejantes credenciales uno sólo lo imagina delante de una mesa de grabación, entre grabadores, cables y cintas adhesivas.
Pero no, el tipo se pasó del otro lado y se convirtió en "Hurricane" Smith, el cantante de la voz de saxo tocado sucio.
En 1971 escribió una canción con la intención de que John Lennon la cantara, pero cuando se la hizo escuchar a un amigo productor llamado Mickie Most, éste le sugirió que la grabara él mismo, casi como estaba en el demo.
La canción se llama: "Don't Let It Die" y fue su primer hit en Reino Unido, luego llegaron otras:
Al año siguiente "Oh Babe What Would You Say" llegó al número 1 en EEUU y un cover de Gilbert O'Sullivan llamado "Who Was It" fue incluido en su LP debut, que llevaba su seudónimo.
Luego, los gustos fueron cambiando y Hurricane dejó de tener números uno.
También grabó un instrumental que en Argentina se conoció como fondo musical de un aviso de una marca de cigarrillos y que es el himno no oficial del club de futbol inglés  Aston Vila.
En 2004 Smith volvió a grabar una selección de canciones entre las que figuraban todos sus hits de antaño y en el librito del cd hay textos escritos por  Paul McCartney y por miembros de Pink Floyd.
Escribió sus memorias en un libro llamado "John Lennon me llamó Normal"
El libro contiene fotos inéditas de los Beatles, de Pink Floyd en los estudios de Abbey Road.
Norman Smith falleció a los 86 años, en 2008 aunque su música, va a seguir sonando mucho tiempo más, a fuerza de calidad.

Marcelo Castello para Universo Beat

domingo 14 de noviembre de 2010

BANDA EN FUGA

Un auto que se para averiado en el medio de un camino sin asfaltar, otro que se detiene detrás, y cinco hombres que bajan del segundo coche, se entabla un diálogo con los del primero, discuten, hay un forcejeo y de pronto, uno de los que iban en el primer auto se encuentra con un cuchillo que se acerca peligrosamente a su cuello.
La mujer del hombre amenazado grita, pide por favor, no sabe qué decirles a los maleantes para que suelten a su marido, que lo dejen ya, las palabras se le atragantan y del alma le sale la frase mágica: "¡Suéltenlo, es el Beatle Paul...!".

Un estudio de grabación a medio terminar, en un sitio donde llueve todo el tiempo, hay mala onda y un gobierno militar.
Es un país de Africa, Nigeria y esto pasa en su capital, Lagos.
Dos integrantes de una banda que deciden bajarse de ella unos días antes de viajar con el resto del grupo y sólo quedan tres: marido, mujer y otro más.
Hay que grabar un disco, con la banda diezmada, ¿Qué más podría pasar?
¿Algo peor? sí, el día del incidente del cuchillo, el botín del atraco fueron unos casetes, que valían más que el oro, eran los demos del nuevo disco de Wings.
Y todo vuelve a fojas cero, memorizar las canciones. Qué trabajo, pues no tanto, los temas fueron compuestos hace muy poco. Es el verano de 1973 y Paul McCartney y un reducido Wings ya han pasado lo peor.
Paul, con Linda y Denny Laine, ahora son los  únicos integrantes de la banda, y se preparan para grabar en ese estudio que EMI está construyendo en Lagos, capital de Nigeria.
"Pensaba en que íbamos a pasar unos días de verano en un paraíso, playa y sol por el día, grabación por la noche. Idílico. No contaba con que íbamos a un país donde gobernaba una junta militar y que el estudio estaba a medio hacer..."
En esas condiciones ¿Qué se podía hacer?
Se podía y se pudo: crear y concebir el mejor disco solista de un músico que integró una banda que se llamó Los Beatles.
En este entorno funesto se grabó "Band On The Run", de Wings, el grupo que Paul McCartney formó en 1971 para salir nuevamente de gira  por lugares recónditos, prescindiendo del gran aparato de la industria y para sacudirse de su cabeza a los fabulosos cuatro.

Hace pocos días ha salido a la venta una nueva edición de este clásico de la música pop, con bonus tracks en un segundo disquito de versiones que no habíamos escuchado antes y la filmación del making of del disco, en un tercero que es un DVD.
Hay también una edición para coleccionistas, esa que produce escalofríos cuando uno la ve en las bateas, con un libro de fotos inéditas, acceso a descarga del disco en digital y en alta definición: ¿Cómo y los CDs no son en alta...?
También se ha editado en vinilo de 180 gr.
¿Qué contar de ese álbum en 2010? Que aún sigue siendo una maravilla, que los temas son de una calidad extrema y que no ha perdido frescura a 37 años de su lanzamiento original.
Es el disco que da la pauta del porqué del éxito ininterrumpido de Paul McCartney, es que aquí el bajista de la pretty face vuelve a ser un Beatle, se sacude la melena y se reconcilia con el Paul del bajo hoffner, haciéndolo sonar como en las épocas del álbum Abbey Road de Los Beatles, cantando melodías que remiten a Beatles, con una banda desmembrada que suena como si fueran muchos más.

Vi a Paul hace unos días tocando algunos temas de este disco en el show de Jools Holland y se me erizó la piel, como cuando en 1974 entré a una disquería de mi pueblo natal y pedí "Dame Banda en Fuga, el último de Wings..."

Escuchen esta nota en el programa "Universo Beat":
http://www.goear.com/listen/f6c3b10/programa-74-13nov-universo-beat-am-colonia

martes 26 de octubre de 2010

UNA CASA BIEN TOMADA

Neil Finn es un músico neozelandés de un lirismo exquisito, comparado tantas veces con Paul McCartney y hasta admirado por éste. Con estas credenciales, nada nos cuesta darle una escuchada al sexto y más reciente disco de su banda Crowded House ¿Se acuerdan?: Don't dream is over, Weather with You, Something So Strong, You better be home soon, Fall at your feet, una interminable cadena de hits de la banda que comanda este señor Finn, quien desde 1985 compone, toca, canta, y produce en ella.
El álbum "Intriguer" es de 2010 y aquí están los mismos músicos que tocaron en Time on earth, de 2007, el anterior disco de CH, es decir: Neil Finn en guitarra y canto, el bajista Neil Seymour y el multi instrumentista Mark Hart se reúnen y graban 10 temas en formato cd, que en su edición deluxe viene acompañado por un DiViDi con el vídeo del making off del disco, donde se puede apreciar cómo componen y tocan en vivo.

Un bajo comprimido que parece mal sonar en los parlantes es el comienzo del disco con "Saturday Sun", una canción que podría haber sido compuesta en 1967 por alguna banda psicodélica o en 1995 por unos Oasis muy inspirados.
"Archer's Arrows" es una melodía larga y sinuosa con coros y efectos que nos aproximan a un Sgt. Pepper´s vuelto a construir....
"Either Side of the World" es el primer single del disco y muestra la maestría de Finn y su grupo para hacer crecer una canción y alegrarnos el corazón con tan buen groove...
Y así se va desplazando este álbum, con melodías, cadencias y ritmos que se entrecruzan, como la absolutamente McCartniana: "Falling Dove", fácilmente identificable con los temas de "Band on the Run" de Wings o "Isolation", que podría haber sido un outtake del álbum blanco de los Beatles.
"Twice if you're lucky" es un hit de pies a cabeza, como los de otros tiempos-, así también "Inside Out" y la que culmina el cd, la bellísima "Elephants" nos acercan al Neil Finn más inspirado, al "mejor compositor de canciones en activo", según Paul McCartney, a quien no le discutiremos nada, porque el Sir sobre estas cuestiones, sabe bastante...

Marcelo Castello para Universo Beat

domingo 17 de octubre de 2010

LAS RAÍCES DE JOHN

Cuando Phil "The killer" Spector se enteró que John Lennon estaba en Los Angeles, California, se comunicó con él para ponerse a su disposición, también muchos músicos de la costa oeste quisieron tocar en el nuevo disco de Lennon.
En esos años (1973/75) la nostalgia era un gran negocio, se había estrenado recientemente el film "American Graffiti" de George Lucas y por TV daban una especie de "spin off" de la película, que era la serie "Happy Days", todo ambientado en los primeros '60, años de naciente y puro rock and roll. Hasta John y su (en ese momento) asistente y pareja May Pang habían asistido al set donde filmaban" Happy Days".

En ese entorno nació el proyecto "Rock 'n' Roll", que sería el nuevo álbum de Lennon para Capitol/Apple Records.
Aprovechando la movida, el editor musical Morris Levy, que tenía en su compañía los derechos de publicación de las canciones de Chuck Berry, entre otros autores, vio un filón. Recordó que Lennon había compuesto y cantado con los Beatles un tema en el álbum Abbey Road (Come Together), que tenía ciertas similitudes con "You can catch me" de Berry, y hasta compartía una frase: ("Here come old flat-top"). Entonces le hizo juicio.
Lo que buscaba Levy, además de dinero era una buena dosis de publicidad con Lennon como soporte y finalmente llegó a un acuerdo con el ex Beatle y acordaron ambos en que Lennon publicara tres canciones de su editorial musical, uno de ellos era, precisamente "You Can Catch Me".

Las sesiones de "Rock 'n' Roll" comenzaron bien, pero se fueron torciendo enseguida, Spector llegó un día al estudio de grabación donde Lennon ensayaba y disparó un tiro al techo dañándole la audición a John, otra vez Lennon, borracho derramó whisky en una de las consolas del estudio de A&M Records, inutilizándola, lo que le valió la expulsión del estudio.

Un mal día Spector desapareció con las cintas master del futuro disco y cada tanto lo llamaba a Lennon por teléfono amenazando con destruirlas, hasta que finalmente con la mediación de Al Coury, entonces presidente de Capitol Records y previo pago de 90.000 dólares, pudieron recuperarlas.
El proyecto "Rock 'n' Roll" quedó postegado, mientras John Lennon se disponía, con material nuevo a grabar un nuevo álbum, que fue "Walls and Bridges".

Como el tiempo pasaba y John tenía que sacar disco nuevo, incluyó una toma de un minuto cinco de la canción "Ya ya", (del repertorio que administraba Levy) con Julian Lennon de once años en la batería comenzando con una frase que fastidió a Levy: " Sentémonos en el la la (la intro de Ya Ya) y quitémonos esto del medio..."
Morris Levy volvió a amenazar a Lennon con hacerle juicio y John, para probar que estaba trabajando con el material de su propiedad, le dio una cinta en crudo de lo que iba a ser el álbum "Rock 'n' Roll".
Levy tuvo una idea, con el material que Lennon le había dado, hizo un LP completo que lo vendía por correo con su propio sello Adam VIII,  y lo sacó a la venta en enero de 1975 con el nombre de "Roots, John Lennon sings the great rock and roll hits", pasando por encima de Capitol y de Apple Records. 
Hasta incluso John estuvo de acuerdo en filmar un comercial de TV promocionando su nuevo álbum.
Capitol y Apple, por supuesto, no aprobaron el arreglo entre Lennon y Levy y le exigieron editar el disco amenazando a Lennon por incumplimiento de contrato.

Pero el disco "Roots..." salió igual, y se vendieron una buena cantidad de copias, 
Levy finalmente demandó a EMI/Capitol y Apple por 42 millones de dólares, y en junio de 1976 todos se vieron las caras en el tribunal de New York, pero le salió el tiro por la culata, si bien le pagaron una ínfima cantidad por el "homenaje" de Lennon a "You Can Catch Me" en el tema "Come Together" de The Beatles, Levy tuvo que indemnizar a EMI con 109.000 dólares por pérdida de ingresos, y a John Lennon, con 42.000 dólares por daño a su reputación, debido a la deficiente calidad de audio del disco "Roots..."  (algunas de las pistas fueron aceleradas para que cupieran más en el vinilo) y por la horrible portada del álbum.
Se editaron 3.000 copias del disco y hasta Lennon se quejó de la mala distribución del LP, lo pidió y el correo se lo entregó recién un mes después.
Hoy es uno de los discos con mejor cotización en el mercado de "bootlegs", en muy buen estado se puede conseguir previo pago de 2.000 dólares.


En este link pueden escuchar el programa nº 70 de "Universo Beat", con Marcelo Baltar y Emanuel Shusses, donde inauguramos la sección "Pasión de Plástico" :
http://www.goear.com/listen/065e720/programa-70-16-oct2010-universo-beat-am-colonia

sábado 24 de julio de 2010

OCHENTOSO

Mostrando a mis amigos de Facebook alguno de los artículos que voy escribiendo en este blog, uno de ellos casi se disculpa por usar el adjetivo del título en esta entrada, que de primera puede parecer despectivo, pero no lo es. Tuve la suerte de ser jovencito durante esa década y de conocer infinidad de gente que luego engrosarían mi lista de amigos.
Fue en 1981 cuando terminé la escuela secundaria (instituto) y fue al año siguiente cuando tuve que hacer obligado el puñetero servicio militar, dos meses después que terminara la guerra de Malvinas, fue también en esa década cuando me recibí de diseñador gráfico y empecé a trabajar en el medio del rock argentino, diseñando revistas, portadas de discos,  anuncios en los diarios de conciertos, posters...
Tuve la dicha de hacer todos los anuncios para Luis Alberto Spinetta cuando presentaba el disco "Tester de Violencia".
Esta vez me voy a centrar en una anécdota de cuando me tocó hacer la adaptación de los afiches (posters) de "The Concert For The Human Rights Now!", el gran concierto que varios artistas como Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Sting o Tracy Chapman dieron en Buenos Aires, Mendoza y que antes habían pasado por ciudades de Europa y Estados Unidos llevando la consigna del respeto por los derechos fundamentales del hombre.
El show en Argentina se llamaría "El concierto por los Derechos Humanos ¡Ya!" y yo carecía de la información gráfica suficiente, sólo tenía la referencia que venían en los faxes que llegaban de Londres y que contenían apenas el dibujo del hombre rompiendo una pared y unas letras escritas a mano en baja calidad. Nada más que eso.
El tiempo no estaba de mi lado, Daniel Grinbank, el organizador del evento me reclamaba el diseño para dentro de dos días y yo estaba en serios problemas.
Al día siguiente, en estado de sopor, no encontraba la gráfica original, porque mi idea era hacer el diseño tal cual lo había visto en una revista inglesa, unos meses antes cuando ni me imaginaba que me iba a tocar semejante responsabilidad.
Ese día, la redacción en la que yo trabajaba, y donde se hacían varias revistas musicales, hervía: periodistas que iban y venían, teléfonos que sonaban, gente al borde de un ataque de nervios. 
De repente lo veo al periodista de rock Sergio Marchi, que en ese momento era el jefe de redacción, con un New Musical Express (periódico musical inglés) de unos meses atrás, en su escritorio y se me ocurre pedírselo. Marchi, muy solícito me lo acerca y lo empiezo a hojear, allí entre las páginas finales me encuentro con el anuncio original del concierto de Amnesty en su paso por Londres. 
No era un anuncio a página completa, sino que estaba junto a otros de diferentes shows, pero sí estaban el dibujo y las tipografías escritas a mano bien impresas, que yo necesitaba como agua de mayo. 
Respiré profundo y lo fotocopié ampliando lo más que podía. 
Al día siguiente le llevé a Grinbank los originales con una satisfacción que se me salía del cuerpo, eran dos posters diferentes, y el segundo,tenía algunos artistas locales distintos , ya que el concierto de Mendoza estaba hecho para el público chileno, que para verlo tenía que cruzar la cordillera porque en ese momento estaba aún sufriendo la dictadura del asesino Pinochet, que había prohibido un evento donde se reivindicaban los derechos humanos y los donde un puñado de enormes artistas lo exigían para ¡YA!.

martes 6 de julio de 2010

VLADIVOSTOK

Aldo Maffei, te mando al frente. Desde este medio, con estas palabras, fuiste el culpable de contagiarme el virus de la música, o mejor dicho de hacer que el que ya tenía, se me expandiera al mil por ciento.
Este tipo fue el culpable de que mi discoteca creciera y se multiplicaran los vinilos en mi colección, por un extraño arreglo comercial entre él y yo, por aquél entonces un
teen de trece añitos.

Una tarde del incipiente verano de 1976, cual tras él llegarían largos tiempos tormentosos en la historia argentina, un veinteañero con pelo a lo Art Garfunkel, le insiste a mi padre que le alquilara el local desocupado que había al costado derecho de mi casa, en Marconi 69, El Palomar. Y mi viejo, que no, que no me interesa.
No sé cuándo pasó pero al rato estábamos el tío este, mi viejo y yo, sentados en el living de mi casa y unas horas después, mi padre alquilándole el local.
Bastaron unas pocas semanas para que se abriera, allí mismo, la segunda disquería con que contaría el barrio, ya que muchas otras ya habían fenecido y sólo quedaba la de la galería de
El Palomar, que le llamábamos "la compe".

Yo, que ya me las daba de creativo, le había diseñado un loguito con la marca: "Orange" y la naranjita con hoja en el cabo, (muy Apple Records), acorde. 


Cuando Aldo la vio, se cagó de risa y me dijo, no, pibe, yo ya tengo el nombre: "Vladivostok..." y me explicó que le parecía mejor que orange, porque nadie diría oransh, sino tal como se leía y que le sonaba a "Horangel", asunto zanjado. 
Días después se apareció con un sello de goma enorme con el nombre en mayúsculas: VLADIVOSTOK y abajo la dirección, que estampábamos sin piedad en las contratapas de los vinilos y en la galleta de los simples que salían de esa disquería, sólo se salvaban las plastificadas, a ésas le ponía el sello en los sobres internos, que en esa época (ya de austeridad) comenzaron a ser simplemente de papel blanco reemplazando a los sobres ilustrados y que incluían las letras de las canciones de las ediciones en los primeros años setenta.
Una vez que terminó ese verano, Aldo, que también trabajaba en General Motors, por un conflicto de horarios entre sus dos ocupaciones, me ofrece que le atienda la disquería por las tardes, como yo estaba libre en ese momento y que si bien, en principio no me podría dar un sueldo, a cambio yo tenía acceso a cualquier disco que quisiese, e incluso podía incluirlos en los pedidos de discos si quería algo que no estuviera en el catálogo.
 

A mis thirtheen, todo eso me fascinó y acepté. 
Cada semana tenía cinco o diez discos más en mi discoteca, eso duró casi un año. 
Así fue que adquirí Presence, ni bien salió, Houses of the Holly, (también de Led Zeppelin), Yessongs, Close to the Edge de Yes, Burn!, Machine Head, Made In Japan de Deep Purple, The Dark side of The Moon, Wish You Were Here de Pink Floyd y muchísimos más: varios de esos ejemplares los conservo en Buenos Aires, otros volaron en épocas de crisis en el Parque Rivadavia, allí fueron a parar muchas de esas joyas que aún hoy añoro.
En la disquería recién inaugurada me encargaba, además de la atención al público, de los pedidos de discos, algo que era muy común por aquel entonces, que el disquero te sugiriera encargar tal o cual disco que no tuviera en ese momento y traerlo al día siguiente. Método que funcionaba muy bien y que casi todos aceptaban, dejaban una seña y al otro día con el disco en la tienda, terminaban de pagar.
Para ser una disquería de barrio tuvimos días de excelentes ventas:
Vendimos para el día de la madre de 1976 unos quinientos ejemplares de
"El Amor" de Julio Iglesias en un fin de semana y otros tantos o más de su disco siguiente, "América". Housekeepers bonaerenses al borde de un ataque de nervios, aplacándose con el crooner español.
 

Trabajábamos con el Centro Cultural del Disco, con Babush, de Santos Lugares y con otra distribuidora de Caseros, que no recuerdo el nombre. Hacíamos los pedidos por teléfono, y al rato venían con una caja de corrugado y los simples y LPs según una lista que les habíamos dictado. 
El del Centro Cultural, venía en un falcon azul impecable como el tipo, que siempre vestía de traje, con el pelo corto, engominado y tenía alguna anécdota que contar, con una mina distinta cada vez.   
Pocas veces me tocó ir a buscar discos a los distribuidores porque casi siempre los traían ellos, aunque en días de mucha venta se congestionaban y finalmente me tenía que ir al centro o a Santos Lugares y regresaba con mi paquete de discos en el tren San Martín que paraba a unos pocos metros de casa.
 

Llegó el verano del '77 y Aldo volvió a hacerse cargo de las tardes en Vladivostok, - la disquería que tenía una columna de cuatro wooffers que se escuchaba hasta la estación - (a 50 mts. de allí) y yo la fui dejando paulatinamente, porque empezaba la escuela secundaria y tendría las tardes ocupadas. 
Al tiempo a Aldo lo echan de General Motors y se dedica por entero a la disquería, y un año después se la vende a un corredor de seguros, que finalmente la reconvertiría en una gestoría.
 

Nunca más supe de la vida de Aldo Miguel Maffei, que con una labia excepcional convenció a mi viejo a que volviera a alquilar el local, otrora trastero de la casa. A partir de ese momento, nunca más quedó vacío, hasta los días finales de la casa de Marconi (hoy Banco Piano) ese local estuvo alquilado.


Así que ya sabés Aldo, hacete cargo porque esto no tiene fin, aunque le pongan el formato que le pongan y aunque deploro la digitalización del sonido como única opción, aún sigo enganchado a las grabaciones, son como una adicción, y en esto se me ha ido con el tiempo, mucha guita.
Ahora comprendo Aldo, de qué iba ese negocio macabro de darme los discos en lugar de la pasta para que pudiera yo hacer lo que quisiera con ella, me ataste a la dictadura del sonido grabado, porque durante los '90 me compré infinidad de cds (soporte que odié siempre) y que llevo una década comprimiendo esas mismas grabaciones para tenerlas juntas en un solo lugar. ¿Además de GM, trabajabas también para SADAIC? (La SGAE argentina). 
Bromas aparte, guardo un grato recuerdo de este tío, que sin quererlo, puso un hermoso matiz en mi adolescencia, en un año terrible para Argentina, viviendo en un barrio del Gran Buenos Aires, donde en un perímetro de mil metros, había tres unidades militares con barrio incluido, qué miedo daba.

sábado 10 de abril de 2010

40 AÑOS SIN LOS BEATLES

Un día como hoy, hace cuarenta años, Paul McCartney daba el portazo y anunciaba: "Me voy de The Beatles, por diferencias personales, musicales y de negocios", una semana después del triste anuncio lanzaba "McCartney" aquel rudimentario primer disco solista del bajista de la cara guapa.
Después vinieron las demandas, los piedrazos indignados de George y Ringo a la casa de Paul, el reportaje a John Lennon donde sentenció la frase que lo resumía todo: "El sueño terminó".
Era muy pequeño cuando todo esto pasaba, pero recuerdo a la gente hablar de la separación de los Beatles con la misma tristeza de cuando muere un ser querido.


En 1975 sí tenía edad para subirme al revival mundial de Los Beatles, los días en que Paul McCartney había confesado a un reportero que "Sólo se reunirían por la música" y que había invitado a John Lennon a participar del próximo disco de Wings, que se llamaría "Venus & Mars", justo dos grandes astros.
Aunque los planes de McCartney nunca se pudieron cumplir: John estaba viviendo en ese entonces los últimos estertores de su "fin de semana perdido", que así llamó al tiempo que estuvo separado de Yoko Ono y tutelado por su secretaria/novia May Pang que sí apoyaba la idea de que los Beatles volvieran a unirse.
Un día antes de la cita con Paul, Lennon vuelve a New York a los brazos de Yoko y nuevamente el sueño se desvanece.
Paul graba "Venus & Mars" con su banda Wings y todo queda en el olvido.


El 8 de diciembre de 1980 muere John Lennon a consecuencia de los balazos que le pegó el idiota de Mark David Chapman.
Y ahí sí que definitivamente el sueño terminó.


Hoy los Beatles venden mucho más que en sus años de actividad, el año pasado, la reedición de toda su discografía oficial remasterizada fue todo un éxito para EMI, el sello discográfico que aún posee la licencia para editar sus discos.
Es increíble (pero cierto) que un grupo de pop rock mantenga su leyenda y vigencia a cuarenta años de su definitiva disolución, algo de lo que nos dejó su imagen de juventud eterna, de música clásica contemporánea.
Larga vida a los cuatro de Liverpool, los Fab Four, los mejores del barrio que un día se fueron a Londres y conquistaron hasta el último rincón del planeta.
En 1962 y en 2010 también.

miércoles 7 de abril de 2010

FITITO PÁEZ Y RICARDO CACONA: Enemigos Íntimos II, El Regreso...

 Hace unos días el cantautor argentino Rodolfo "Fito" Páez, encendió la mecha de la discordia cuando se refirió a la decadencia de los valores culturales en Argentina expresando lo siguiente: "...Si la ciudad (Buenos Aires) le da 35 Luna Parks a Ricardo Arjona y a Charly García le da dos, tenés que pensar qué significan la política, los diarios, en esa ciudad, en la que hay valores que fueron aniquilados".
El guatemalteco no se hizo de rogar y escribió inmediatamente una carta
a modo de respuesta que fue publicada por el diario Clarín de Buenos Aires, allí descargo:
“...El sr. Fito Páez habla de aniquilación cultural y me menciona. De forma sospechosa señala el inicio de este problema en su país casi de manera simultánea con el descenso claro de su capacidad artística“.
Y al final, pegó el demoledor cross de derecha en la semi barbuda mandíbula de Fito Páez con estas palabras:  
“Puede ser que usted mismo se crea su farsa de intelectual osado, pero detrás de su arrogancia habita el irrespeto dictador de creerse dueño de las decisiones populares… La música no pertenece a las competencias de atletismo donde se miden las capacidades contra reloj, es un asunto de gustos y de emoción"."...Ya quiso usted ser Charly García, después quiso ser Almodóvar. Lamentable lo suyo señor. Lamentable …"
  Hace tiempo que
Fito se sentó "al costado del camino" para ver cómo los demás mortales hacíamos las tareas cotidianas, durante ese tiempo no sólo nos observó con asco por ser tan normales sino que no entendió cómo no podíamos ser tan geniales como él. 
Así le ha ido desde entonces, creo que perdió el tiempo haciendo vida de rock star y se olvidó que estaba allí en ese firmamento, tan alto porque hacía canciones hermosas, poéticas, inolvidables. 
Cuando vuelvo a escuchar "Yo vengo a ofrecer mi corazón", aquí desde tan lejos, los pelitos de mis brazos se empinan como los de un gato enojado y es por puro placer, esa alianza perfecta entre la melodía con aires folclóricos y la letra tan sentida me producen eso.
Lo seguí hasta "El Amor Después Del Amor", su último disco entero, porque de los siguientes bien se pueden rescatar canciones aisladas, -convengamos que el nivel artístico de Páez decayó considerablemente y eso comenzó a pasarle hace ya dos décadas-. 
En los 2000 tampoco sacó ningún disco que realmente valga la pena y también hay que decir que "Cada día canta peor". 
Hace unos años vino como invitado a un festival aquí en España, daba vergüenza ajena oirlo pegar esos alaridos desafinados que Pedro Guerra (cantautor canario) intentaba tapar haciéndole coros.
Es penoso tener que darle la razón a un señor muy listo como es Arjona, que encontró su nicho en mujeres maduras cantándole a sus miserias cotidianas y ellas, muy agradecidas le llenan estadios, hacen coros y
le arrojan bragas al escenario.
Porque Arjona no es más que eso, un oportunista que está en su mejor momento de popularidad, haciendo lo que mejor hace, reírse en la cara de su propio público, con su rima fácil y sus
escatológicos temas.
Lo triste de todo es que Fito Páez no lleva la razón consigo, porque es verdad que ya hace mucho tiempo se volatilizó su inspiración, la decepción está en que muchos creíamos que teníamos un genio en ciernes, cuando
en 1983 con 20 añitos recién cumplidos, nos volaba la cabeza con su disco debut "Del '63".
Y así siguió pasando los '80, con discos fundamentales, hasta que llegó el cambio de década y con él vino "El Amor Después Del Amor", que aún incluyo entre los mejores del rosarino.
Mi primera sospecha fue cuando vi por primera vez el final de aquel vídeo superproducido del tema "Circo Beat" donde Fito, disfrazado de saltimbanqui miraba a la cámara y con un gesto de autosuficiencia nos desafiaba:  ¿"Quieren más..."?
Y.. sí, queríamos más, pero todo tuvo un final, todo terminó y seguimos esperando que nos diera (nos vendiera, en realidad) su obra maestra, no esperábamos mucho, este muchacho nos dejó canciones como "En la cuerda floja", La vida es una moneda", "Tres Agujas", y podría citar una infinidad de canciones con una poesía sublime y de
hermosas melodías.
Sin embargo Fito, en lugar de tratar de crecer se dedicó a sentar cabeza.
Hoy no es él un interlocutor válido para criticar a Arjona, no tiene resto artístico actual para hacerlo, va tirando de su catálogo que es lo único que está pudiendo hacer.
Porque,
parafraseando a un catalán, parece ser que las musas han pasado de él, andarán de permanentes vacaciones.

miércoles 10 de marzo de 2010

TREINTA DÍAS EN LA VIDA


La historia fue revelada hace unos años por el periodista David Fricke de la revista Rolling Stone: En 2003 roban en Londres unos carretes conteniendo cintas de audio. Investigadores ingleses y holandeses siguen el caso durante un par de años ya que el material sustraído daba para mucho. 
Se trataba de un robo perpetrado en Londres y un botín que es llevado a Amsterdam y celosamente guardado en un galpón.
Cuando la policía holandesa dio con el material, detuvieron a varias personas, acusadas de robo y tenencia de "material ilícitamente adquirido".
Los carretes eran 500 en total y poco tiempo de ser devueltos a sus dueños originales, la noticia salió en el Rolling Stone, en el artículo de Fricke se reveló el contenido de las cintas, que eran ni más ni menos que la totalidad de los ensayos que Los Beatles llevaron a cabo durante el todo el mes de enero de 1969, entre los Twickenham Film Studios y los - en ese momento - recién estrenados estudios de Apple Records, ubicados en el número 3 de la calle Savile Row en Londres.
¿Y qué es lo que se cuece en esas grabaciones?
Pues lo mejor y o peor de una banda que estaba renaciendo y agonizando al mismo tiempo.
El sonido registrado en las cintas es por momentos excelente y en otros se pierden detalles con el sonido ambiental, claro, estaban grabando el audio directo en una grabadora mono de marca Nagra,
para luego sincronizar el sonido que iba a ser editado en breve, en aquellos momentos de desolación y hastío, donde ninguno de los tres otros Beatles tenía real gana de seguir con aquello, ni con el documental para TV que McCartney ya había apalabrado que emitiría la BBC, ni con el disco que iban a sacar como banda de sonido del documental, y que ambos se llamarían Get Back.
Nada de eso fue lo que pasó, sino que el penúltimo disco oficial de la banda
Abbey Road se adelantó y fue editado antes del material que registraron los Beatles durante enero del '69 en esas ásperas sesiones de grabación.
¿Hay registro de todo esto en forma de "bootleg"? 

Sí, lo hay desde 1974, con la edición de uno de los primeros bootleg de los Beatles: Sweet Apple Tracks, allí, algo del contenido de las "Nagra Tapes" había sido desvelado. 
Luego, ya en décadas del cd, aparecieron varios bootleg en ese formato, con otras partes del material grabado.
Hace poco ha salido un box set llamado: Thirty Days y está editado por Vigotone, un sello especialista en Bootlegs de los Beatles.
Es una colección de 16 cds con la totalidad de las grabaciones de enero del '69, y la adición de un disquito más con la primera compilación que el productor Glyn Johns les enseñó a los Beatles y que ellos rechazaron, así como una segunda también, (ésta no está incluida, pero Vigotone la compiló en otro doble cd: The Glyn Johns Final Compilation)
Tanto rechazo hizo que Johns abandonara el proyecto para siempre quedando los acetatos y las cintas abandonados en EMI. 
Entonces editaron primero Abbey Road, mientras decidían qué hacer con todo aquel material.
Los tres Beatles, menos Paul le confiaron las cintas a Phil "Convicto" Spector, que al parecer se cortó las manos y perpetró la mezcla y selección con los muñones.
Porque el resultado no podía ser menos satisfactorio, coros, wall of sound por doquier, orquestaciones de salón de fiesta, y todo al servicio del disco que iba a ser el regreso a las fuentes de la banda más importante del mundo. 
Sin embargo lo que quedó del material registrado en enero de 1969, fue el disco Let It Be, la obra póstuma de los Beatles, el epitafio barato escrito en la tumba de cartón, según lo definía en el momento de su lanzamiento el periódico musical inglés New Musical Express.
Nadie quedó conforme con ese disco, ni la indolencia de John que lo consideró "La mierda más grande jamás grabada" ni las críticas de Paul, que opinó que el trabajo hecho por Spector fue de "carnicero". Los demás ya estaban en otra: George, festejando poder editar las canciones que quisiera, sin las restricciones que John y Paul le ponían cuando presentaba una nueva, y así fue que lo hizo: All Things Must Pass, su primer álbum fue triple, vaya si tenía material acumulado. 
En su momento Harrison declaraba en una entrevista: "Es como estar mucho tiempo estreñido y de repente tener diarrea". Marche una metáfora, y Ringo grabando standars de sus artistas favoritos.
La cintas de la grabadora Nagra nos muestran a los Beatles en un momento en que sólo Paul se llevaba la banda al hombro.
Se escuchan diálogos, por momentos de gran tensión personal, como Harrison diciéndole a McCartney, "Tío, sos un tipo lleno de mierda..."  y lindezas por el estilo.
Pero también hay momentos gloriosos en la colección Thirty Days, y son cuando los Beatles zapan viejos hits del rock and roll o Paul versiona I'm So Tired, la canción de Lennon incluida en el álbum blanco, hay mucha música y de la buena flotando entre tanto pleito y mala onda. En otros, parece que los Beatles iban al estudio por obligación: Lennon declaraba en un reportaje de 1971: "Sentía como que estaba yendo a un trabajo, ir a las 8, 10 de la mañana a ese galpón congelado, con esas malditas luces de colores, quién puede estar inspirado así..."
Cuando canturrean sus viejos éxitos, bromean entre ellos, la tensión no se percibe. Vuelven a ser los mejores haciendo lo que mejor saben hacer: puro Rock and Roll.
En enero de 1969 los cuatro prácticamente no se dirigían la palabra, su proyecto Apple sucumbía estrepitosamente, hablaban más sus respectivos abogados y contables que entre ellos.
Por eso siempre habrá que destacar el profesionalismo de esos cuatro músicos que en pésimas relaciones personales y económicas se dieron lugar para crear la obra maestra Abbey Road, dejando a un lado todo este material, que para ellos no eran más que esbozos impublicables.
Hace unos años, cuando editaron el innecesario Let It Be Naked, las "Nagra Tapes" iban a servir para complementar el lanzamiento mundial del film Let It Be en DVD, pero todo quedó para otro momento. Cuando le preguntaron a Yoko Ono cuál sería el destino de las cintas respondió. "Si no hacemos nosotros algo con este material, terminará saliendo en discos piratas".
Qué profética esta Yoko. 

jueves 25 de febrero de 2010

SALVANDO A ABBEY ROAD

En el diario El País (España), días atrás publicaron una nota del periodista  Diego A. Manrique donde comentaba la cruzada de artistas que se armó en Inglaterra, (menos Roger Daltrey, partidario de la demolición) a favor de conservar los estudios de grabación Abbey Road tal cual están están en el presente. Que es más o menos como estaban antes, cuando grandes músicos entre los años 60 y 70 le dieron el prestigio que ahora tienen y los hicieron la poderosa marca que hoy son, (más valiosa aún que el carísimo inmueble que los contienen y todo lo que hay allí dentro), llevando el  nombre de la calle donde desde 1931 funcionan.
Allí se grabaron desde discos de propaganda bélica durante la segunda guerra mundial, o actores como Peter Sellers contando chistes, hasta lo más granado de la música popular mundial.
En los últimos 50 años los Abbey Road Studios han visto entrar a Cliff Richard, (que se disputaba con Paul McCartney el célebre estudio 2, a tal punto que McCa se hizo construir una réplica del mismo bastante cerca de allí), The Shadows, The Beatles, (toda su discografía fue grabada ahí, menos Let It Be), Pink Floyd, Syd Barrett, The Zombies,  Al Stewart, David Gilmour, Kate Bush, Alan Parsons, U2, Paul McCartney...hasta Gustavo Cerati o Divididos grabaron en ARS.
Una cantidad de músicos enorme o una cantidad de músicos enormes, porque la calidad siempre fue un requisito para entrar y grabar su música dentro de esas míticas paredes.
Curioso dato: Ni John Lennon, George Harrison o Ringo Starr grabaron siquiera uno de sus discos solistas en el estudio.
Abbey Road integra el "tour beatle" londinense, of course, claro, allí grabaron casi toda su música y hasta se sacaron la foto que inmortalizó ese paso de cebra, a escasos metros, ilustrando sus últimas canciones, horneadas ahí mismo, ese paso por donde hoy siguen llegando hordas de turistas cruzando al revés que ellos esa calle, viniendo de la estación de metro para volver a cruzarla para sacarse la foto como los Beatles, parando el tránsito, molestando una y otra vez a los conductores que ya no deben entender la fascinación recurrente del curioso (fan beatle o no) por llegar a esa particular meca.
En Abbey Road Studios, propiedad de Electrical and Musical Industries, los turistas no entran, llegan hasta la verja. Las fotos que se conocen de su interior son las oficiales, no hay visitas guiadas, ni nada que se le parezca, lo más parecido, es que dejan grafitear las paredes que contienen las verjas que encierran el edificio y así inmortalizar la visita.
Para ir más allá hay que ser músico -y de los buenos- pagando por los servicios que allí se ofrecen, que además del más calificado personal técnico, incluyen software de grabación, restauración de grabaciones antiguas, remasterización digital y todo en convivencia con equipos a válvulas y tecnología analógica.
El intento de venta de los estudios de Abbey Road por parte de EMI encendió el debate en el Reino Unido. Por un lado, los músicos e intelectuales en defensa de mantener el edificio y las instalaciones como están y por el otro, los más liberales, partidarios de vender a toda costa un inmueble emplazado en una de las zonas más caras y bellas de Londres (St. John's Wood), a cualquier magnate con el talonario presto. A estos,
paradójicamente se les unieron los defensores del intercambio gratuito en formato mp3, opinando que hay que  rematar la casona en pos de mejores usos.
Paul McCartney, a quien de malos modos se lo instó a la compra y salvataje del estudio, se le ocurrió la idea de la cooperativa, es decir, que los empleados lo compraran pagándolo con su trabajo.
Finalmente EMI desistió (por ahora) de la venta tras las criticas, el gobierno laborista declaró el inmueble patrimonio histórico y por lo menos ahora no se podrá demoler. Ese mismo trámite hicieron con las casas de John Lennon y PaulMcCartney, que forman parte del Tour Beatle de Liverpool.
En estos tiempos de protools y grabaciones a los pies de la cama, de la autopromoción en Internet por medio de las redes sociales, estudios como Abbey Road, AIR o Electric Lady, han quedado obsoletos, pero no por pequeños sino por demasiado grandes y sofisticados.
Las mismas discográficas apuestan a la autoproducción de los músicos nóveles que contratan, que con los programas de edición digital actuales pueden grabar sus futuros hits a bajos costes.
Sólo los artistas consagrados tienen la posibilidad de contar con buenos estudios, avezados productores, grandes presupuestos.
No todos los músicos pueden alquilar micrófonos profesionales dentro de esas maravillosas salas, mezclados por ingenieros de sonido en  interminables mesas con miles de botones, allí donde un disco tenía por lo menos, la garantía mínima de buen sonido.
Esas sutilezas, en los actuales estándares de reproducción de la música, no se perciben.

lunes 15 de febrero de 2010

ESE OSCURO OBJETO DE DESEO

Cuando era jovencito, iba a las disquerías entre dos y tres veces por mes a comprar LPs.  
En la época de la infame importación libre de Martínez de Hoz (años '77 a '79), en cualquier casa de discos de barrio se encontraban verdaderas joyas de oro negro, la mayoría importadas de los Estados Unidos, pero también había discos ingleses, que si se los buscaba, ahí estaban. Fue el tiempo en que más creció mi colección de vinilos.
En una casa de electrodomésticos, muy cerca de la estación de Caseros, me encontré con "The Lamb Lies Down On Broadway" de Genesis, en otra de Morón (creo que se llamaba "El Hueco"), vi esa foto impresionante de un bajista destrozando su instrumento en escena, con tipografía y disposición iguales a la del disco debut de Elvis-La Pelvis.
Nunca había escuchado nada de esa banda, el disco era doble y en Argentina se cobraba como doble (andá a cantarle a Joe Strummer). Así que por esa foto de tapa compré el "London Calling" de The Clash, si hubiera sido un cd, habría pasado de largo, no la hubiera visto....
Al tiempo ya me aventuraba a ir de Palomar al "centro" a comprar discos, casi siempre terminaba en "El Agujerito" (de Galería del Este) y cuando allí no había lo que buscaba, me iba a la otra sucursal da la calle Maipú.
Volvía a casa en tren con ese disco que olía a ananá, a nuevo, a disco importado...


...Esta mañana quería escuchar un disco nuevo, pero claro, está el P2P...
¿Hay que sentirse culpable por utilizarlo y escuchar ese disco que salió hace unos días, o que va a salir, a los 15 minutos de haberlo pedido? Uf, qué dilema...
Una vez dije en este medio, que quienes nos han puesto en las manos las herramientas fueron los mismos que nos venden su contenido y allí está la primera pata floja del por qué de las descargas "ilegales", el cierre masivo de disquerías y la descomposición del negocio musical tal como lo conocíamos hace 20 años, el de los sellos discográficos.
Es que el soporte instaurado por la industria como estándar se ha quedado obsoleto, corto, es algo que no enamora. 
El cd como objeto se ha desvirtuado a causa de la inmediatez y gratuidad que proporciona la red, sí, es cierto, pero también, porque comprar un cd hoy, no significa lo mismo que lo era hace 25 años, el objeto perdió la mística simplemente porque el cd como coleccionable, nunca la tuvo.
El formato LP había evolucionado de tal forma que se había convertido en una obra de arte, el trabajo gráfico de "Sgt. Pepper's...", las tapas caladas de los discos de Led Zeppelin, los paisajes fantásticos de Roger Dean, los montajes de Hipgnosis, (mucho antes del Photo Shop)... y así infinidad de ejemplos.
Era apasionante ir a comprar el último disco de... a ver con qué te encontrabas.
El cd mató al artista del disco, o algo así.


Días pasados alguien en el Facebook, nos instaba a los diseñadores gráficos a hacer arte en los cds como se hacía antes para los LPs y se nos plantea un problema al respecto: el tamaño.
Cuando trabajábamos en el arte de un LP, se hacía de forma artesanal en parte y luego el proceso se industrializaba. 
Ahora si bien casi todo el proceso creativo está en manos del diseñador, los 12 X 12 cm del cd no dan mucho de sí, menos si hay que comprimir el "librito" en una caja de plástico, que aunque redondeada, o como digipack, más de allí no evolucionó.
En cambio, la generosa medida de 30 x 30 cm. del LP. daba mucho juego y más cuando se trataba de un albumette (tapa desplegable).
Si había presupuesto, la tapa era doble (o triple), con sobre interno y la galleta del disco acorde con el diseño general, además había que hacer la versión para el casete.
A principio de los 90, cuando los cds fueron reemplazando a los "LPs", lo primero que pasó por mi cabeza fue: ¿Cómo hacer un buen arte es esa medida (12 x 12 cm.)?" y sí, se puede, pero la reducción de tamaño conspira en contra.
Porque el cd ya no es más un objeto de deseo.


Y los mp3 son un buen formato como "muestra", la degustación del manjar, pero no la comida en sí misma.


Se echa de menos ese objeto que íbamos a comprar a la disquería con el corazón a mil, ¿A quién le pasa eso ahora?
Un ejemplo reciente:
Edición de lujo de 13 discos con un contenido musical espectacular: Se merecía otro tratamiento del que EMI hizo con la colección de The Beatles remasterizada, la inclusión de tomas descartadas o material desconocido, ese que guardan en sus "baúles", (y que finalmente se terminan filtrando en la red, como la versión de 11 minutos de "Revolution I").
Está muy bien que hayan mejorado el sonido (que nos lo debían desde hace 20 años) y la muy cuidada edición gráfica -la calidad de los envases se agradece- ¡¡¡Pero no alcanza, nos lo han clavado por más de 250€, la misma música sin ofrecernos nada extra (¡¡¡Uy, gracias por los minidocumentales!!!!).


He estado leyendo por la red que el sonido digital "profesional" ya no cabe en un cd.: los 44100 kHz que tiene el audio estándar son escasos para ser considerados verdadera "High Fidelity",  y reproducirlos en un gran equipo, de esos que cuestan más de 15.000 dólares.
Con los vinilos, la inclusión en el pick up de una buena cápsula Shure o Pickering, nos realzaba el sonido y no pagábamos tanta guita.
Pero la industria del entretenimiento, no afloja y por ahora no cambiará el soporte estándar cd, aunque pierda día a día (por las descargas, por vender un formato desfasado en los tiempos que corren y no apostar a los verdaderos artistas, sino al payaso/a teen de moda).


Entonces, para ellos el cd sigue siendo fantástico y actual, (ya que está más que amortizado) y es una locura pretender cambiar de estándar, aunque esto signifique mejorar sensiblemente la calidad sonora, que es lo que antes interesaba , pero la industria se empecina en venderle cds a la generación del iPod que ni les importa la calidad sonora ni la portada del artista del diseño, sino bajarse el último de Hannah Montana en 15 minutos y además, sin tener que pagarlo.
¿Creerá la industria, que más fácil y económico es tratar de cortar el P2P de raíz antes que mejorar el estándar?
Pues por las noticias que llegan de uno y otro lado del planeta parece que sí. 
Millonarias multas en dólares por bajar 24 canciones (Una sentencia a una particular que se bajó esa cantidad de canciones con el Kazaa y tras similares noticias aparecen casi a diario).
Aquí en España, donde pagamos canon por todo producto electrónico, para paliar las pérdidas por el intercambio gratuito de archivos con ©, (así nos lo vendieron), pronto se perseguirá la piratería, llegando a cortar la conexión a Internet y hasta se podrán cerrar blogs que contengan, por ejemplo, un vídeo de la banda favorita, si la discográfica lo considera violación de derechos de autor y no sólo podrán cerrar el blog sino que se vislumbran penas más duras.
La Ley está al caer, todo llega tan rápido como la descarga de un disco.
To Be Continued...