miércoles 4 de noviembre de 2009

EL SILENCIO TIENE ACCIÓN

Desde que estoy en esta isla española busqué tener algún contacto diario con Argentina, primero por las ediciones digitales de algún diario y cuando la tecnología lo permitió, por las radios. 
La primera que escuché por la red fue la omnipresente Rock&Pop, que pongo más por automatismo, así que cuando descubro una nueva, le doy una oída y si me gusta, me quedo. Me pasó en Buenos Aires con la Del Plata de Lalo Mir, con Supernova y con FM Kabul, que las escuché hasta que salieron del aire.
Sabía por el Facebook que Sergio Marchi está haciendo un programa (que todavía no escuché) en una radio hecha para la red, es la que estoy escuchando ahora en el horario "random" de SHHH! Radio, conformada por una selección musical que tiene escuchas diseminados por todo el planeta, algunos tan célebres como Debbie Harry, que les manda mails diciéndoles que le encanta la música que pasan.
El responsable de esta maravilla del ¿eter? No, del "streaming" es Juan Pablo Gauthier, un hombre del medio que trabajó en Rock & Pop, en FM Kabul, fue la voz y los guiones del pájaro Fisu, mascota de La TV Ataca, primer programa propio de Mario Pergolini en televisión, que lo dejó junto con Pipo Cipolatti y troup rumbo a TELEFÉ, para hacer el fugaz "Boro boro".
SHHH! Radio tiene un elenco de primer nivel en el staff de la nueva emisora, pensada especialmente para internautas o gente que trabaja desde su casa, ya que la transmisión es exclusiva para la red.
Es de la partida "Rafa" Hernández, locutor y creador del programa "Piso '93", (de lo mejor que se escuchó por la ex emisora de Daniel Grinbank) en la época que esa radio redundaba en calidad.
También está Gabriela Guimarey,, Rosana Cortés, Corina González Tejedor, (locutoras que también estuvieron en aquella radio), María Carámbula, Rolo Rossini, Alfred Olivieri, Clota Ponieman, Gamexane y muchos más, toda gente conocidísima en el medio de las comunicaciones y con una trayectoria de muchos años.
Espero ver la grilla expandida, ya que son muchos, aunque no creo que vayan a poner demasiado programa hablado, porque que la premisa, se nota, es la música: variada y en un punto ecléctica, con un alto sentido estético que va desde Frank Sinatra, The Clash, Frankie Valli, Ike & Tina Turner, Jimi Hendrix, Style Council, es decir: la música que ya no se escucha en las radios convencionales.
Comenzaron con 300 oyentes y van por 25.000.
Bienvenida sea esta radio.

jueves 15 de octubre de 2009

KEEP ON SUCKIN"

Escucho la radio por la mañana, y como está la Rock&Pop puesta de nuevo en el QuickTime desde que desapareció Kabul, a veces escucho a Juan Pablo Varsky en su programa. El tema del día era la selección de fútbol, Maradona, sus exabruptos a los periodistas y la argentinidad al palo.
Bastante cierto es que la exuberancia verbal nos pinta a los argies, pero Maradona la llevó al extremo, más sabiendo que Internet y los medios la iban amplificar tanto durante el día siguiente.
Diegote volvió a agarrar la escopeta y repartió balines, esta vez verbales, menos mal, pero fue la misma actitud que cuando muchos le daban la razón alegando cuestiones de intimidad, argumento valido, si, pero no como para salir a defenderlo con un rifle.
Los periodistas fallaron esta vez, porque en lugar de ofenderse e irse en masa de la conferencia de prensa, se quedaron para que el monstruo creciera, se envalentonara y entonces regodearse en obtener el titular en mayúsculas.
Cada vez que veo al país que me tocó nacer defendiendo algo deportivo, se me suben los colores, como en Mar del Plata, en la final de la copa Davis, que me dio mucha vergüenza ajena los insultos a los jugadores españoles por parte del público argie

Ese mal saber perder que nos caracteriza.
Nunca voy a dejar de sentir alegría por los goles que hizo Maradona para la selección como jugador, pero no se puede afirmar que eso le da chapa de buen técnico, porque ni siquiera es medianamente bueno, no lo sabe hacer, si fuera un concurso de canto estaría desafinando y además no se baja del caballo, la soberbia y la verborragia lo pierden.

El equipo que pretende dirigir es como un video game de la FIFA mal manejado. Tanta figura por metro cuadrado, para nada, sin rumbo ni siquiera esperando el error del rival para aprovecharlo, salvo contadas excepciones.
No sé para qué se quiere ir a Sudáfrica, ¿Turismo? ¿Conocer a Mandela? ¿Estar?
La selección argentina, de seguir así, vuelve a los pocos días de empezar el mundial y sus grandes figuras terminarán viendo la TV en un plasma, el más grande de la tienda, eso sí. 

Se sabe que esta gente gana un montón de pasta.

martes 13 de octubre de 2009

VAYA, LO HAN HECHO DE NUEVO

De la camada de "nuevas bandas uruguayas" que se hicieron conocer en esta década, la que muestra una forma, aún inteligente de hacer rock es "El cuarteto de Nos". Con nuevo disco, "Bipolar " sucesor del magnífico "Raro" -con lo difícil que es suceder un álbum tan "perfecto" como el anterior- la banda consigue mantener el listón alto.
Lo mejor, las letras filosas, marca de la casa, con unas rimas imposibles, y el bajo omnipresente, directo al pecho, unos arreglos, impecables, otra vez cuentan con la producción de Juan Campodónico, que hace que la banda suene sutil, clara y potente.
Hay canciones que son parientes cercanas de algunas de "Raro", pero esa continuidad la da más a una idea conceptual a que si se estuvieran auto plagiando, porque tienen la ironía de sus letras y esos estribillos que son marca registrada del cuarteto.
Lo que más me quedó en las celdillas del hit, son la que le da el título al disco -con el mejor cambio de ritmo de los últimos tiempos- "El Hijo de Hernández" y "Razones".
La banda cuenta con un repertorio impresionante, tienen ideas para rato, hacen 25 años que ruedan y recién ahora en Argentina (o desde hace un lustro) se los conoce y tienen éxito, algo que habla de la nula conexión
que había en la pasada década, entre las márgenes del Río de la Plata en materia musical.
Me encantaría verlos en directo, ya que cuando anduvieron por la isla, no pude ir a verlos y todavía lo lamento.
Es verdaderamente un discazo, entra de inmediato, espero que las radios lo acompañen y que vengan a Mallorca nuevamente.

jueves 8 de octubre de 2009

MIÉNTEME

Hace varios años que no voy al país que me tocó nacer. 
Ser argentino en España (por lo menos) es sinónimo de soberbia extrema, de creer saberlo todo y divulgarlo como si alguien nos lo preguntara.

Es triste llevar ese estigma, porque creo, no todos somos iguales, ni los gallegos (de Galicia, ¿Eh?) son todos brutos, ni los catalanes todos listos y tacaños. No todos los vascos son ni aceptan a los terroristas.
No me gusta la simplificación, me acerco a Argentina leyendo las ediciones digitales de los diarios, alguno de ellos dejan que sus lectores se expresen libremente dejando comentarios.

Cuando los temas se relacionan con la dictadura de 1976/1983 veo que encendidos filo fascistas apologizan la desaparición, la tortura y la muerte del adversario político. 
Muchos de ellos no llegan a los 30 años de edad, eso es lo que realmente preocupa.

Siempre pensé que ser de derechas y pobre llevaba una contradicción implícita, ahora no lo pienso, estoy seguro que es así.
También creo que la lectura "de ojito" a la historia reciente les lleva a eso, a creer que los militares, que se pusieron a las órdenes que bajaban del secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, lo hacían "por la patria".

Era por la patria, sí, pero no la de San Martín, sino la de Nixon.
Famosa es ya su frase refiriéndose a Pinochet (o a Noriega, da igual): "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta..."

Tampoco me creo mucho que el actual gobierno argentino sea "de izquierdas", porque un gobierno de tal signo realmente abrazaría los postulados del socialismo mediante acciones de gobierno, no poniéndose del lado de las multinacionales que pretenden marcar el ritmo con despidos arbitrarios, en pos de la rentabilidad extrema.  El caso actual de Kraft -Terrabusi es un claro ejemplo de ello.
Tampoco un gobierno "progresista" tumbaría una ley ecológica como la Ley de glaciares, para beneficiar a empresas extranjeras, contaminando un elemento más necesario para la supervivencia como es el agua potable, aunque ahora cueste menos que el oro y la plata que se extraen a cielo abierto.
Cianuro para el pueblo, oro para las multinacionales, palos y balas para el que se opone.

En España las cosas no están mejores, luego de que la ministra de economía repitiera que el alza impositiva sólo tocaría a quienes más tienen, nos desayunamos estos días con la noticia de que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero subirá los impuestos; a mediados del año que viene todos, (los que aún conservan su empleo), pagarán un promedio de 1500 € más de tributos para paliar el déficit que contrajo el Estado.

Es decir, un sueldo y medio, producto de nuestro trabajo pasará automáticamente a manos del gobierno, es como si en lugar de cobrar los doce meses del año, cobráramos diez meses y medio, y con eso, a tirar todo el año.

Por eso me da por pensar que no todo es como dicen que es y más cuando lo repiten tanto.

Ni los argies somos todos soberbios y pedantes sabelotodo, ni todos los gobiernos de izquierdas administran pensando en quienes los ungieron en el poder.

miércoles 30 de septiembre de 2009

OH, SON ELLOS OTRA VEZ...


Paul McCartney, cuando escuchó el medley del lado dos del disco "Abbey Road" (que en un principio iba a llamarse "Everest" con foto en la montaña incluida), no quedó muy conforme de cómo encastraba "Her Majesty" con el resto de las canciones, así que le pidió al técnico John Kurlander que la quitara.
Kurlander, tijera y cinta adhesiva en mano, entendió que sólo quería que la sacara de ese lugar y la pegó al final de la cinta master de lo que en poco tiempo más sería el álbum "Abbey Road".

Hasta que el disco (o el acetato) no estuvo hecho, nadie se dio cuenta de que la pequeña canción había quedado perdida al final, después de varios segundos de cinta virgen.
El resultado fue del gusto de todos (para suerte de Kurlander y de todos nosotros). 

Fue el segundo "hidden track" en la historia de la música grabada, ellos ya lo habían hecho en 1967 con el "inner groove" final de "Sgt Pepper's".
Por mucho tiempo creí que "Abbey Road" no terminaba exactamente con "The End" y sí con "Her Majesty", como chiste final y también como una pequeña hendija donde alguna vez se colaría la reunión de la banda. 

A pesar del malestar personal de cada uno de los integrantes de los Beatles cuando grabaron ese disco, la obra que salió de esas sesiones fue sublime, como si cada uno de ellos se hubiese impuesto la firme idea de terminar de la mejor manera posible, musicalmente hablando.

Parece que los Beatles se llevaban muy mal en ese momento. John Lennon quería terminar el disco con "I Want You (She's So Heavy)" -es decir, lo que nosotros conocemos como el lado uno, iba a ser el lado dos-  pero al final se decidió que fuera el "medley" el que finalizara el disco.
Hay una forma, tal vez demasiado comprimida, de ver cómo se gestó cada disco, pero efectiva y siempre emocionante, que es el DVD que viene con la caja estéreo de la remasterización de la colección de The Beatles. 

Casi todo lo que está en el DVD ya lo habíamos visto en los Anthology, esto es más como para "principiantes", pero al fan también le va a interesar.
La ventaja de este DVD con sus "mini documentales", es justamente que arranca desde "Please Please Me", primer LP de la banda y se sitúa sólo en las sesiones de grabación de cada disco, con comentarios de los integrantes y de George Martin, insustituible co-equiper que los comandó como un verdadero director de orquesta.
Las fotos, tridimensionadas digitalmente, son una pasada tanto como escuchar parte de los diálogos de las sesiones de grabación y las voces permanentes de sus protagonistas, narrando en off la aventura de ser Beatle.
Nunca deja de sorprender la inmensa evolución del grupo a partir de "Rubber Soul" y del cambio de imagen desde "Sgt. Pepper's" hasta el final, donde John Lennon parece haber envejecido 20 años. 
Como complemento de la colección de discos está más que bien, pero no lo podrían vender individualmente, porque es muy corto y muchas fotos que presentan como "nunca vistas" lo son gracias a la tecnología que permite mezclar imágenes. 
Para destacar: las presentaciones con las portadas de cada álbum, una de las mejores que he visto.

viernes 25 de septiembre de 2009

EUROPA, AQUEL PARAÍSO PERDIDO

Muchos de nosotros, sudamericanos, tenemos ancestros en Europa, tanto en Italia, España, o Polonia, debido a la gran inmigración europea de principios y mitad del siglo pasado, que por el hambre o por cuestiones políticas, cantidad de gente tuvo que salir de su terruño, subirse a un barco infecto y viajar entre vómitos, llantos de niños y profunda tristeza con destino incierto, algunos llegaron a América del Sur.
 

Hoy el diario español "El País" publica una nota sobre la seguridad social en España con el título de "El 40% de los "sin papeles" dispone de cobertura sanitaria en España", comparándola con el 18 % promedio del resto de Europa. 

Sin lugar a dudas es una nota con tintes xenófobos, en principio por el hecho de llamar a los inmigrantes sin permiso de residencia "sin papeles".
 

Este diario, ahora enemistado con el gobierno socialista por un problema de intereses en el reparto de licencias de la televisión digital de pago y que otrora fuera el "house organ" del gobierno actual, permite que sus lectores dejen comentarios, pero no en todos los reportajes.
 

Llama la atención que cuando el tema es "la inmigración", abren la posibilidad de comentar, en otros temas, no dejan hacerlo. 
Muchos comentarios de los lectores parecen extraídos del "Mein Kampf" y eso que es un diario "progresista".
 

En un párrafo de la nota dice exactamente esto: "Asimismo España, donde uno de cada tres nuevos enfermos de SIDA es inmigrante". Ahí es cuando me salta la alarma.  

España entró con mucha fuerza en la crisis económica mundial, es el país que más ha destruido empleo en Europa y está en los primeros lugares (junto a EE.UU.) entre los más afectados por esa crisis, los sondeos indican que España no saldrá de la recesión hasta 2012.
 

Los inmigrantes estamos sobrando por aquí y nos lo están haciendo saber, por ejemplo con la enésima reforma de la infame "Ley de Extranjería", perpetrada durante el mandato del ex presidente Aznar, emblema del pos franquismo, con disfraz de demócrata. 
Por supuesto que la reforma de la ley es aún más restrictiva.
 

Hace unos días retuvieron durante 72 horas en el aeropuerto madrileño de Barajas a un niño de siete años, argentino de origen boliviano, haciéndole vivir un verdadero calvario que resultó en un ataque de ansiedad del menor.
 

Gracias al defensor del pueblo y a un abogado dejaron que el niño ingresara en territorio español y así poder reunirse con sus padres que sí tienen residencia legal y medios para su manutención. 
Las autoridades ni siquiera esperaron la reforma de la ley (que limita la reagrupación familiar) -derecho humano, si lo hay- sino que la reformaron "de facto".
 

Para la liberación del niño tardaron tres días (reteniéndolo en el aeropuerto), ese no lugar que no tiene jurisdicción alguna.

Así estamos actualmente los inmigrantes en el continente donde nacieron nuestros padres y abuelos. Así de jodidos, así de solos.

miércoles 9 de septiembre de 2009

LLEGARON LAS CAJAS


Finalmente el día llegó. Hoy ya mismo es historia.
Las cajas y los discos individuales. Estéreo p'al pueblo y monoaural para la elite de sibaritas.
The Beatles, los fab four, los de Liverpool, los más grandes. Ahora remasterizados. 

Recién ahora... 
Cuando promedia 2009  y el formato CD va barranca abajo.

Se escurren las canciones de la caja estéreo que ya he pasado al iTunes, en algunas las diferencias son más que notables: Only A Northern Song de Harrison, en la versión remasterizada de Yellow Submarine la redescubro, especialmente en el collage sonoro del final.


Todos hablan de lo bien que suenan los bajos y la batería, es cierto, pero las guitarras acústicas son de cristal. 

Y en las armonías vocales, donde gana mucho el timbre de George, son sencillamente voces de ángeles.
Con Because me ocurre algo raro:  La modernización del audio me recuerda a ese cover genial (réplica) del original, hecho por Pedro Aznar, para su primer disco solista de 1982 y ya no viceversa. Qué extraño.


Sgt. Pepper's... Revolver, Abbey Road, White Album, son los que más crecen con esta revigorización del audio. 

Con los cuatro primeros se revaloriza la claridad de las voces y el que más gana es a mi criterio "Please Please Me".
Al ser una remasterización y no una remezcla (quizás el próximo retoque a la discografía más rentable del mundo), han dejado intacto el "fake stereo", ya que estos discos fueron concebidos originalmente para ser reproducidos en mono y esa excesiva separación de canales en sus versiones estéreo de izquierdo instrumentos y derecho voces, ha quedado obsoleta.

En realidad, esta es la primera vez que la colección completa de Los Beatles suenan así de bien EN FORMATO CD.
Las ediciones de 1987 parecen fotocopias con poca tinta de los vinilos originales. Y eso que los vinilos ingleses suenan MUY BIEN.

Pero cuando los pasaron a cd en el '87, hicieron todo mal, utilizaron masters equivocados, según se defienden en EMI, que sumado a la inexperiencia en digitalización de los técnicos encargados, dio un resultado que no dejó conforme a nadie, aunque nos los vendieron igual y muy caros.

Hagamos historia:
EMI le encargó a George Martin hacer nuevas mezclas de la edición estéreo de los cuatro primeros discos, para ser pasadas al nuevo formato, el compact disc. Las hizo y quedaron muy bien, pero las guardaron para otra ocasión.
Porque en 1987, EMI (UK) finalmente se decantó por editar los 4 primeros cds en mezcla monoaural -y así uniformaron para todo el mundo la colección de The Beatles en disco compacto, quedando afuera Hey Jude, The Beatles At The Hollywood Bowl, Oldies y todas las compilaciones que salieron después de su separación-. 

Entonces las mezclas estéreo de Please Please Me, With The Beatles, A Hard Day's Night y Help! de la caja estéreo puestas a la venta hoy, provienen de aquellos masters -o sea, casi la mitad del trabajo ya lo había hecho Sir George Martin en 1987-.
(Por error, en la primera edición canadiense en cd de The Beatles, los cuatro primeros discos llevan esa mezcla agraciada hoy tan bien cotizada en el mercado coleccionista Beatle...)

En 1997 y 1998 se editaron versiones "30 anniversary" de Sgt. Pepper's... y White Album respectivamente, con mejoras en el arte gráfico, pero sin remasterizarlos
En 1999 hicieron la remasterización y remezcla de la Songtrack de Yellow Submarine, que por ser las dos cosas suena mejor que ésta.
 
¿Entonces, esta remasterización "2009" sirve para algo?
Sí, porque suena bastante más clara que las viejas ediciones en cd y todo gana en profundidad. 
El oído se acostumbra enseguida (por lo menos los míos) a estas versiones tan límpidas y realistas.

Pensé que iban a "limpiar" mucho más las imperfecciones de estudio, pero (por ejemplo) el acople en I'm Looking Through You, (apenas perceptible), sigue estando, aunque el "gap" en el tercer verso de "Day Tripper" lo han arreglado.
Así que a disfrutar digital y oficialmente de la discografía de The Beatles, ahora que por fin EMI lo ha conseguido, más les vale con el tiempo que se han tomado.

lunes 31 de agosto de 2009

BRIAN... SMiLE!


 Las discográficas a veces conspiran para que parte de la obra de un músico quede relegada a un archivo que seguramente se encontrará después de darlo por perdido desde hace mucho tiempo.  

Tal vez vez aparezca en un baúl tapado de telarañas, la cinta original estéreo de "She Loves You" de The Beatles o alguna grabación perdida de un potencial hit olvidado de Rosamel Araya
Lo que nunca aparecerá es el disco "SMiLE" por los Beach Boys, esa obra de arte pensada y realizada por Brian Wilson, apoyada en las letras de Van Dyke Parks, actual compañero de ruta de BW.

La gente de Purple Chick, ha "reconstruido" el genial y muy resistido disco de los muchachos de la playa.  Estos chicos de Purple Chick se toman la molestia de hacer paquetes de bootlegs muy completas con excelente material, poniendo en evidencia su "sibaritismo" a la hora de juntar los discos piratas que teníamos idea de que existían pero nunca habíamos escuchado.
 
En este caso, la reconstrucción completa de SMiLE fue hecha con material previamente grabado (que aparecieron en discos posteriores a SMiLE Y al siguiente Smiley Smile, que contenía 4 canciones heredadas del disco fallido, pero en versiones más simples en arreglos), mezclados con trozos de las grabaciones originales, que hace tiempo andaban dando vueltas en discos piratas. 
Así que en un mismo tema conviven tomas editadas, con intros inéditas provenientes de ensayos, algunas partes mono, otras estéreo y el resultado es sensacional.  El sonido es excelente y la mezcla es criteriosa.
 

Tengo en iTunes esta versión completa reconstruida y a continuación comienza el SMiLE que Brian Wilson grabó en 2004 y realmente la versión del disco original, de acuerdo a Purple Chicks, muchas veces supera la suprema versión de Wilson con los Wondermints.
 
La historia cuenta que la inspiración y la influencia (recíproca) entre los Beatles y los Beach Boys a partir del "Pet Sounds" -dicho, sostenido y repetido por Sir Paul McCartney- fue el empujón para que los de Liverpool concibieran el magnífico "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band".
 

Y viceversa, porque "Revolver" (disco anterior a "...Pepper's...") fue para Brian Wilson suficiente motivación para que pusiera manos a la obra (de arte) y pergeñara la "Sinfonía para adolescentes a Dios" (SMiLE), que en principio fue bien recibida por Capitol Records, pero las demoras en su grabación, lo complejo de las melodías y arreglos y el siempre cambiante estado de salud mental de BW en ese momento, conspiraron en contra del gran álbum, y así fue que a poco más de un año de su anuncio, la salida del disco fue demorada para siempre...

...Hasta que en 2004 Brian Wilson volvió a grabarlo íntegramente con nuevos músicos y se ganó, además del reconocimiento masivo, un Grammy.
Volvió a quedar en evidencia el fallo de Capitol, que se perdió de editarlo dos veces, porque salió bajo la etiqueta Nonesuch, una subsidiaria de Warner.

¿Será por éso que el último disco (de 2008) hecho por Brian Wilson y Van Dyke Parks (That Lucky Old Sun), ha sido editado por Capitol Records?

viernes 28 de agosto de 2009

LOS REDONDOS, CALLEJEROS Y LA MÁQUINA DE HACER DINERO

¿Te gustan los Redondos...?
Esa pregunta me la hicieron muchas veces, más cuando yo contaba que había trabajado para Cerdos & Peces, la revista contracultural que dirigía el escritor y monologuista Mr. Enrique Symns.
 

Se lo recordaba a Enrique haciendo los monólogos que abrían los shows ricoteros de principios de los '80, cuando eran una banda de culto, que daban la imagen de autogestionarse, de que no se casaban con ninguna multinacional (aunque los primeros demos fueron para RCA), que producían ellos mismos sus shows y sacaban discos sin respetar la pauta de ninguno de los sellos conocidos, que estaban fuera de la cadena de montaje disco, gira promocional, disco, y que no iban a tocar en Obras ("el templo del rock decadente"), según declaraba Solari a los pocos periodistas que le podían hacer entrevistas, cuando éstos le preguntaban si iban a subirse a ese escenario alguna vez. Su negativa era absoluta.
 

Los tiempos cambiaron, llegaron los '90 y la banda se hizo cada vez más grande, así como pequeños los garitos en los que estaban acostumbrados a tocar.
Y fue Obras, no uno, sino varios, y fueron los grandes estadios y la prohibición de tocar en Capital por el desbande que se armaba cada vez que el grupo se presentaba en vivo. 

Así fue que Walter Bulacio no pudo ir nunca más después de que la policía lo detuviera, sin entrada en las inmediaciones del estadio donde tocaban los Redondos, lo machacara y muriera luego de esa detención. 
Y vino el silencio de la banda independiente, y después una desafortunada conferencia de prensa por parte del cantante Carlos "Indio" Solari, apurada por la presión de los medios y los acontecimientos, donde afirmó que el dolor de una madre por la muerte de un hijo estaba amplificada por la cantidad de veces que se diera esa noticia por TV.
 

Fui testigo de un concierto en La Plata, a fines de los '80 donde la manager de la banda, en el afán de controlar a la masa festejante, le dio a la policía la orden de gasearnos, a puertas cerradas, además de pegarnos, algo que hicieron con verdadera fruición. 
Fue cuando presentaban "Bang Bang, Estás Liquidado", disco que habíamos promocionado en la contratapa de Cerdos & Peces...
Allí empezó el distanciamiento de Symns con ellos y los que hacíamos la revista comenzamos a desconfiar de la banda. "Detenganmé, detenganlós..." cantaba el Indio subido al escenario. Fue cuando nos empezamos a dar cuenta de cómo eran realmente las cosas.
 

No volví a escuchar material nuevo de la banda, (en el iTunes tengo desde "Gulp!" hasta "Un Baión Para El Ojo Idiota")
Hasta ahí llegué. 
Cuando la policía contratada por la banda mató a Bulacio, todos nos sentimos defraudados y moralmente engañados.
 

Días pasados me encontré con una nota en un diario de Argentina, que hablaba de la pelea entre los dos ex integrantes más importantes de la banda, el cantante Indio Solari y el guitarrista Skay Beilinson, que además es el marido de la manager. 
Enseguida se me vino a la cabeza la canción "Masacre en el Puticlub", porque lo que leía de una y otra parte era un extracto de programa de Rial, o similar.
El motivo: la custodia de algo (en este caso los soportes digitales que contienen el material registrado por la banda), que representan grandes pilotes de dinero.
 

También me enteré que el grupo Callejeros ha sido absuelto de la causa del incendio/masacre en el recinto Cromañón
Callejeros es el grupo que ese día tocaba abarrotando al doble la capacidad del local, incitando a la quema de bengalas, maestros del rock hueco, los que agarraron el cráneo vacío de Patricio Rey y se lo pusieron en la cabeza. 
Nada más les bastó para hacerse reyes tuertos en nuestro país de ciegos. 
Ésos, están libres y pidiendo (exigiendo) cuantiosas indemnizaciones por daños y perjuicios ¿Ellos?
 

Hago el paralelo de estas dos bandas, no porque la segunda trate infructuosamente en lo musical y en la actitud de imitar a la primera, sino porque las dos tienen algo en común: invitados muertos en su putrefacto rock y total desdén por lo ocurrido en sus shows
"Vamos las bandas, rajen del cielo" es una frase que me recurre cuando escribo esta entrada, con una sensación de nausea clavada en el estómago.

lunes 10 de agosto de 2009

40 AÑOS CRUZANDO ELPASO DE CEBRA

La primera vez que visité Londres fue en marzo de 1999, de vacaciones por Europa. Cuando regresé a Buenos Aires mis compañeros de trabajo me preguntaron: ¿Fuiste a Abbey Road? Por supuesto,
les contesté casi sin pensarlo, pero en realidad no había ido.
St. John's Wood no me quedaba cerca de donde yo estaba parando (Mayfair), eso sí, había sacado fotos de todos los ángulos posibles a la casa que los Beatles alquilaron en 3 Savile Row, para montar Apple Records y en cuya terraza habían tocado sus últimas canciones parando el tránsito (Savile Row es una calle muy angosta). Pero en los casi dos días que estuve en Londres, no había tenido tiempo de pisar el paso de cebra
más famoso del mundo.
La vida, al parecer da una nueva oportunidad a los fanáticos.
Dos años después los tarifazos, la falta de empleo y la decisión personal me escupieron fuera de la Argentina donde me parió mi mamá.
El primer lugar que elegí fue Amsterdam, necesitaba un poco de distensión y esa ciudad que ya conocía, sabía que iba a dármela.
Un par de días allí y luego, iría a visitar a mi amigo Alejandro, que hacía un año que vivía en Londres.

Quedamos por mail y me dió su dirección, la estación de metro era Swiss Cottage, y su apartamento quedaba en... la calle Abbey Road.
Cuando llegué a Londres, tomé el metro y allí fui.
Quedaba como a 20 calles del famoso cruce, pero a las dos semanas, habiéndose caducado el abono del metro (como en Londres el transporte público es bastante caro), me iba caminando derechito por Abbey Road hasta llegar a St. John's Wood (barrio donde vive Keith Moss o Paul McCartney) y de allí cruzaba el Thames y seguía mi camino por Regents Park.

Pasaba a diario por la puerta de los estudios que EMI dejó para que los Beatles jugaran a la música e hicieran en un día completo su primer LP "Please, Please Me" y se tomaran todo el tiempo que quisieran para crear el "Sgt. Pepper..."

Siempre me paraba y miraba hacia adentro, no lo podía evitar.
A pocos metros del apartamento de Ale estaba la placa que figura en la contratapa del disco "Abbey Road", le hice varias fotos pero no salió ninguna.
Del paso de cebra, la placa de la calle toda pintarrajeada en uno de los edificios que sale en la portada del disco, sí hice y hoy las tengo enfrente de mí pegadas en una plancha de corcho.

Un día que pasaba por allí estaba la combi de la Sinfónica de Londres y creí escuchar ese acorde interminable de "A Day In The Life".
Se están cumpliendo los 40 años de la edición de uno de los discos más memorables de la banda de Liverpool, "Abbey Road".
En estos días de festejo y conmemoración, muchos fanáticos cruzaron el paso, vistiendo similar ropa a que los cuatro fabulosos llevaban el día que Ian McMillan les hizo la foto que se transformó en icono y ha quedado estampada indeleble en el inconsciente colectivo.

martes 21 de julio de 2009

LAS BUENAS RADIOS

En Buenos Aires las buenas radios FM no duran mucho, tampoco duran demasiado las buenas épocas de los programas en esas radios.
Lalo Mir dirigió Radio del Plata durante los primeros años '90, y fue lo mejor que dio la radiofonía argentina, junto con "Aquí Radio Bangkok", uno de los primeros programas de autor que dio lugar a muchos más que vinieron después, algunos simplemente tomando la fórmula e imitándola.
Pero a mediados de los '80, (1987) Lalo Mir, Bobby Flores y Quique Prosen comenzaron a hacer camino en una emisora que daba señales de desmontar la FM de siempre, la de tema-locutor-tema, de hacerla de nuevo, con formatos desprejuiciados, con música nunca antes pautada.

Encuentro, yendo de un sitio a otro en Internet, un documental de
"Aquí Radio Bangkok", con reportajes a Lalo, Douglas y Bobby, y audios del programa.
También hablan sus coprotagonistas (operadores, colaboradores) y periodistas, como Alfredo Rosso, que cree que en"Aquí Radio Bangkok" se pude encontrar quizás, la continuidad de "El Tren Fantasma" (FM Rivadavia,
Locutor: Omar Cerasuolo, primeros años '80), .
Douglas Vinci no está de acuerdo con esa opinión, y yo concuerdo con él en el sentido que "Bangkok" fue el quiebre de la FM, ya que "El Tren...", aún con los primeros guiños a otro tipo de oyente, seguía estéticamente conservando el formato de la FM de siempre, eso sí, atreviéndose a poner como fondo musical del auspiciante, el espeluznante himno falangista "Cara al Sol" y la mejor música que por aquellos tiempos sonaba en la radio.

Bangkok estaba hecho por un locutor, dos tipos que nunca habían salido al aire, junto con un montón de artistas y gente común que se acercaba al estudio de la radio, creaban personajes, situaciones de enredos, reflotaban el espíritu de la radionovela, y el resultado era lo mejor y lo más novedoso que se había escuchado hasta el momento.

Ayer di por casualidad con "Las cintas perdidas", ese doble cd que sacó el diario argentino Página12 hace algunos años, es un compilado con algunas perlas de lo mejor del programa que dio vuelta muchas cabezas.

Escucho a "El Pollo Cohen y sus Dentaduras Postizas" y vuelvo en el recuerdo a la redacción de la calle Lavalle, donde pasaban los músicos que -de civil-  yo no reconocía y los hacía esperar afuera.
Marcelo Bitar, jefe de esa redacción no podía creer que no me diera cuenta que Miguel Mateos, por ejemplo, había venido a verlo.

Unos años antes, cuando Carlos Masoch era el director de arte y partía raudamente a media mañana sin que el editor se percatara, comenzaron a pulular los primeros walkman en la redacción.
Todos escuchábamos el nuevo programa de la radio -dueña de la revista que hacíamos- Masoch salía por radio en ese nuevo programa de Lalo Mir.
Así que era mejor escucharlo en privado para que el editor no supiera dónde estaba el artista del pincel y el cúter.

El reverendo Douglas Vinci, era el personaje que hacía, en una especie de "micro" donde le hablaba a sus "fieles",
pedía colectas y daba consejos,
a veces se grababa en la discoteca de la radio, por las tardes, pero después se empezó a hacer en vivo en la emisora.
Cuando finalmente "Bangkok" lo absorbió, Carlos se fue de la editorial y me dejó su puesto que cubrí por tres años.

Ya como Douglas, pasó a ocupar el lugar de Quique Prosen, (que se convirtió en un directivo de la radio), aunque seguiría saliendo (por teléfono) haciendo un personaje muy popular en el programa: Cacho de Castelar.

"Aquí Radio Bangkok" duró casi tres años y terminó con el inicio del menemato.
Daniel Grinbank se cansó de la radio de autor, de las denuncias y multas del Comfer.
Además el anunciante principal de la radio en aquel momento (Pepsi), prefería un target más "tranquilo"y Grinbank cedió dejando de los históricos sólo a Pergolini,
junto a otros locutores, dándole a la radio un ambiente "light".
Fue el llamado "Tercer tiempo" de la emisora, que por suerte duró poco porque se empezó a parecer a las demás FM (tipo Aspen, pero con rock de fondo), la audiencia estaba ávida de aquellos programas "tan locos" y las mediciones comenzaron a dar a la baja.
Al tiempo volvieron los programas "con argumento", fue la época de "Podría Ser Peor" (Pergolini - Di Natale), "¿Buenos Aires? Una Divina Comedia" (Lalo Mir - Elizabeth Vernaci) y otros que aún siguen por la Rock&Pop.

En 2000, en "Animal de Radio" (último programa de Lalo Mir para la emisora), se hizo un remake del Radio Bangkok sin decirlo abiertamente.
Allí estaban Lalo, Bobby y Douglas junto a Martín Cicioli, Fernando Peña y otros,
pero entre tantos programas "à la Bangkok", terminó pasando desapercibido.

Pasan los tracks, sigo escuchando las ocurrencias de estos tres genios de la radiofonía, y entiendo esa cualidad catalizadora que tenía Lalo Mir de ver talentos, de descubrirlos y exponerlos.

No lo he seguido ni en su etapa de radio Mitre (AM),como tampoco quisiera escucharlo haciéndole la locución a Arjona por la cien.
Prefiero quedarme con estas "lost tapes", que siempre quise tener y que mi lejanía europea me imposibilitaba. Suerte que existe Internet.

Agradezco a quien (anónima y masivamente), me lo acercó y sueño que en Argentina, las
buenas emisoras duren bastante más.
Bueno, si se puede soñar... que vuelva FM Kabul.

miércoles 8 de julio de 2009

HOY ESCRIBO

En los altavoces suena Josh Rouse, un cantautor nacido en USA, que me presentó Bobby Flores en su ya fenecido programa de las tardes en la también muerta radio Kabul.
 
La música, acorde a mi estado de ánimo, es como "melancólica"; la voz de este tipo no tiene estridencias, ni tampoco es dueño de un timbre especial, pero está en perfecta sincronicidad (palabra que no existe, pero que es una teoría psicológica), con respecto a mi presente inmediato. Ahora, ahorita mismo.
 
Había leído un reportaje a este señor en una revista inglesa de música popular, hace unos años, precisamente cuando estaba promocionando su disco "1972" (año de nacimiento del cantautor).


Nunca busqué el disco, a pesar de que el reportaje me había parecido buenísimo. 
Lo grabó en el mismo estudio donde los Fleetwood Mac crearon y plasmaron el difícil álbum doble "Tusk", en 1979.
 
El dueño del estudio cuenta que con los restos de cocaína entre las consolas y mesas de grabación que quedaron de esas sesiones, se podría haber juntado una bolsa.


El mismo Rouse dice que durante la grabación de "1972", se intentó repetir aquel espíritu tan propio del rock and roll y la bolsa de valores.


Bobby Flores opinó que Josh Rouse estaba a la altura de un Bob Dylan o de una Carole King cuando Santi Calori se lo quiso tirar abajo. Hasta que no escuché por primera vez las canciones de este disco, me pareció que había exagerado, ahora, con unas cuántas pasadas, le doy la razón.

Detrás del pop "facilón" que parece a primera oída, surgen las capas donde se encuentra el valor de esta obra. 
En la sutileza que exhala cada canción, melodías suaves y una orquestación exquisita. 

Parece que fuera un disco realmente grabado en 1972, por el sonido, por la frescura, las letras, los arreglos y esa voz susurrante de Rouse que hace que quieras volver a escucharlo.


Son las tres y media de la tarde en Mallorca, el cielo está nublado y hace un calor sofocante, que casi no deja respirar.

En las páginas de los diarios de Internet, Michael Jackson omnipresente, ya nada "invincible" y a la vez tan espeluznante con su máscara de oxígeno final.

Una melodía se escurre por los altavoces y Josh me enseña cuánto lo influyó Smokey Robinson, luego el cambio de ritmo y Marvin Gaye se cuela entre unos arreglos à la What's Goin' On. Continúa en sincro con mi estado de ánimo.


A las séis de la tarde me esperan cinco alumnos, a quienes les doy clases de informática. 
Pero hoy no tengo ganas de estar con ellos, quisiera seguir escuchando música que me lleve un rato y luego, de mejor talante, me traiga de vuelta a seguir la lucha.

lunes 20 de abril de 2009

ANOCHE SOÑÉ CON EL MIYO

Que era el gato que tuve desde finales del '88 hasta que me vine a España, a mediados de 2001, antes de la debacle del país que me tocó nacer.

Estaba yo en mi casa de la infancia, en el jardín y el Miyo sentado a un costado me miraba. Yo lo llamaba y el gato como siempre, venía a mi lado. Era todo tan real que sólo me di cuenta de que era un sueño porque nunca viví con el Miyo en esa casa, sino en el apartamento que alquilé para irme a Capital. Y me desperté.
No la estoy pasando bien en este lugar, al que muchos ven como un paraíso. Claro, vivo en Mallorca, abro la ventana y a diez metros tengo el mar, de fondo (vivo en un piso alto) se ve la ciudad de Palma, el castillo de Bellver y la montaña. Todo es una hermosa postal.
Pero: ¿Cuánto vale todo esto? En dinero, bastante. En vida, me está llevando toda la que me queda.
No hice amistades en esta isla bonita, quizás por mi culpa, me digo. Pero mi mujer, que es mucho más amable y social que yo, tampoco los pudo hacer. ¿Será porque está conmigo? Me pregunto y no tengo respuesta para eso.
Hace algunos años un amigo (argentino) me dijo: "Esta bueno el paisaje, ¿pero vos te sentís parte de él?" No le contesté porque yo no me sentia parte y me costaba admitirlo.
Después vino el aclimatamiento, trabajar de algo que jamás habría hecho en Argielandia, lograr la residencia y con ella la mejora de empleo y de talante.
Cuando uno está de pie, bien erguido, la caída siempre es más fuerte. Es lo que me está pasando ahora mismo. Vivimos pisando un suelo de telaraña, sabiendo que en cualquier momento se viene abajo y nosotros con él.
Es triste, pero es real. La sangría de inmigrantes en la cola del desempleo es absoluta, las medidas restrictivas que el gobierno ¿socialista? prepara para los de afuera nos da la pauta de lo que va a venir. En realidad de lo que ya está, sólo falta que lo institucionalicen, y están trabajando aceleradamente en ello. De hecho los hijos de ecuatorianos residentes en España no son más considerados españoles, sino ecuatorianos nacidos fuera de Ecuador. Ya es usual que eso pase.
Invitar a tu casa a un inmigrante "sin papeles" (como llaman aquí a quienes no tienen residencia legal) será considerado una "falta grave a la ley de extranjería" con multas de 6000 € o más. Es decir, se acabó el humanismo dentro del socialismo zapateril. Ayudar a alguien en apuros será penado por la ley.
Pienso en los barcos repletos de carne argentina con destino España durante el racionamiento franquista en los años '50s, los zapatos de cuero que los españolitos se calzaron después de mucho tiempo de andar en patas, no, mejor dejo de pensar en todo eso porque todavía vivo aquí.
Veo por Internet anuncios clasificados de Argentina y noto que algunos "empresarios"que piden "diseñadores gráficos españoles nativos". ¿Serán españoles esos empresarios, es legal lo que hacen, por qué los dejan hacer eso?
Sí, en Argentina piden diseñadores españoles cuando hay tantos diseñadores nacidos en Argentina con mucha calidad y experiencia.
Leo una nota en Página12 sobre un guitarrista argentino que va a venir a tratar de editar su disco de Rock y Blues en España, el tipo es bastante conocido allá, tocó en bandas mainstream, tuvo su momento ídem que acabó y se tuvo que poner a manejar un taxi, y para editar el disco vendió parte de sus equipos. Me da tristeza que aún, con las noticias que se escurren por Internet, la gente se quiera venir a Europa.
Porque aquí no nos quiere nadie, ya antes cuando había qué repartir, éramos mal vistos, ahora somos la amenaza más grande que ven, los que les quitamos el poco trabajo que hay. Cuando les recordás que los españoles, por cuestiones políticas o por hambre se fueron al sur de América, te contestan que no tienen ningún familiar por ahí, ni conocen a nadie que los tenga. Y uno no se pelea porque para un inmigrante dar con sus huesos en la cárcel, es cuestión de un chasquido de dedos.
Tengo en el Facebook fotos de mis épocas gloriosas en Buenos Aires, cuando todo funcionaba en mi vida, cuando salía de un trabajo para meterme en otro, todos de diseño gráfico. Trabajando con amigos, con libertad de acción, cuando la gente confiaba en el otro. Ahora eso es una utopía, parte de un pasado donde la gente vivía de lo que hacía y los fines de semana, salía a divertirse. ¿No nos vendieron que eso era la felicidad? Pues eso no existe más, o por lo menos está vedado para los "nadies", para nosotros.
Otra vez vienen a mi mente imágenes de mi gato paseándose por el departamento donde vivía con Danisa, la mujer que por aquellos tiempos (años '90) compartía su vida conmigo, en Yatay y Sarmiento.
Lo veo subirse al marco de la ventana y saltar al balcón del vecino para cazar una paloma, que terminará invitando al departamento a cenar (ella sería la cena) y que Danisa salvó encerrando al Miyo en otra habitación. Recuerdo el sonido del aleteo de la paloma asustada buscando aturdida la ventana abierta de su salvación. Y ahora aquí, escribiendo en la Mac, viendo las letras en una pantalla, miro por la ventana y he corrido las cortinas, para no ver el paisaje, tengo miedo de que al fijar la vista en él, me de cuenta que está mal impreso y fuera de registro.

miércoles 1 de abril de 2009

ALFONSÍN Y LA CALLE DEL '83

El primer recuerdo que tengo de la época pre-electoral es que con mi amigo Ricardo Carossino empezamos a hablar de política. Fue cuando me enteré de que él era peronista. Habíamos sido compañeros de un curso de la secundaria (2º. nacional en el Güemes de El Palomar) cinco años antes, pero recién en ese momento me di cuenta de la diferencia entre vivir en dictadura y empezar a disfrutar el sabor dulce de esa democracia que se venía.

Cuando hablamos de política con mi amigo y -aunque divergíamos en cuanto a partido- lo que deseábamos los dos era lo mismo, basta de represión, poder andar libres por las calles sin miedo a que te pidieran documentos y que por nada te llevaran, más guita en los bolsillos de la gente, educación, salud estatal y buena.


Cuando escuché la frase
"Con la democracia se come, se cura y se educa..." no lo dudé y para allí fui.
El 31 de octubre por la mañana todos nos habíamos enterado, el candidato del saludo cordial, de la prosa llana, había ganado las primeras elecciones generales totalmente sin prescripciones en muchos años en Argentina.
Los meses fueron pasando y la alegría se terminó rápido, duró lo que una primavera, la primera de la democracia, en 1984 donde había sol, la calle era nuestra y todo parecía posible y bueno.

Pasó el plan (otra vez) en primavera, pero la del año siguiente, ya más oscura.
La deuda externa crecía desbocada, los ministros de economía parecían profesores chiflados, aunque sin salirse un poquito del guión dictado por el FMI, el Banco Mundial y uno que otro acreedor.
Cambiamos de moneda devaluando de nuevo, creímos por primera vez que nuestros billetes valían más que los de dolar cuando ni siquiera eran pesos.


Un día nos despertamos con un alzamiento, con una rendición y con una frase poco afortunada.
"La casa está en orden...felices pascuas." Al final el que se rindió fue el presi pues para los militares los planteos, recién empezaban, y así fue.
Otro intento de golpe más y a cada uno de éstos los miliquitos avanzaban varios casilleros llevando todo por delante en el TEG de la realidad argentina y quien perdía puntos era la democracia, tan frágil ella, tan dócil.

Otro día hubo un intento de toma de un cuartel, en La Tablada y acabó siendo una tragedia de enredos porque los dueños del cuartel terminaron masacrando a los asaltantes (incluso hubo fusilamientos) y éstos antes dejaron varias bajas de los de verde oliva.


Una tarde saliendo de la redacción de la revista Rock&Pop que quedaba en el barrio de Once, escucho gritos y ruidos. Era gente saqueando los comercios, parecía que en poco tiempo estarían al lado mío. Corrí, me fui enloquecido por los gritos y los ruidos de vidrieras al romperse a mis espaldas.


Poco tiempo después, la despedida anticipada por no poder, por no saber y por no atreverse, porque hoy se sabe que los planteos militares de los '80s no conllevaban un riesgo para el sistema democrático.

La democracia, aquella
joven y bella dama que tanto nos ofrecía al principio, en casi cuatro años estaba hecha una señora prostituida por un mal chulo, había dormido en la calle y le había pasado un tren por encima, también, además de tener mucha mala leche, por cierto.

Hoy es miércoles 1 de abril. Coincidentemente es un día de miércoles.

Se murió Raúl Alfonsín, el primer presidente de la democracia pos "proceso".
El del saludo célebre, el de los stickers R.A., ovalados con los colores de la bandera detrás,
"El hombre que hace falta", según David Ratto, jefe de campaña y publicista.

Un tipo bueno, una persona que tuvo las mejores intenciones y las peores resoluciones.
Que fue votado hace poco como el mejor presidente desde el regreso a la democracia en Argentina, lo que habla muy mal de los que lo sucedieron.


Porque a Alfonsín intención de hacer bien las cosas, no le faltaron.
Pero no me puedo quedar con el "no lo dejaron".
Fue titubeante en cuestiones de estado y no mantuvo la firmeza de ser el jefe de las tres fuerzas armadas, no cortó de raíz el primer alzamiento militar. De haber sido así nos hubiésemos ahorrado los siguientes.
También en lo económico mantuvo una excesiva fidelidad con el FMI que elevó la deuda externa y devaluó dos veces la moneda nacional.


El Pacto de Olivos fue su último truco que le valió el odio de muchos y terminó desvalorizándolo como demócrata.

Aquí en España cuando sos partidario de uno u otro personaje, político o artista dicen:"A mí me gusta (X) pero
soy más de (Y)..." Tengo que decir algo parecido, a mí Alfonsín me ilusionó como nadie en el '83 y lo voté, pero ya en el '87 me preguntaba qué era de todo aquello, como en un bolero fatal.

Así que me gustaba Alfonsín, no estaba del todo mal, pero yo
soy más de Arturo Illia, un mandatario que estaría bueno que lo incluyeran en las encuestas del mejor.

Una anécdota
cuenta que cuando David Rockefeller se reunió con él en Buenos Aires. le comentó al entonces presidente Illia que tenía intenciones de abrir en Argentina sucursales del Chase Manhattan Bank, de su propiedad.
Illia le contestó al magnate:
"No va a poder ser míster, si usted abre esos bancos acá va a tener más poder que yo, y eso no es buena cosa para el país..." Poco tiempo después Illia fue derrocado por la morsa Onganía, y los nuevos bancos de Rockefeller se abrieron en el país de nunca jamás del sur.
La historia de la Argentina empezó a torcerse cada vez más desde entonces.

lunes 5 de enero de 2009

MI PAPÁ, EL NOBLEX Y LA COLECCIÓN DE LOS BEATLES

Estaba yo por cumplir los dieciocho, era el año '81 y mi viejo me dio a elegir, la fiesta o lo que yo quisiera.
Yo elegí lo que quise, un equipo de audio estéreo, un centro musical, como lo llamaban entonces, con giradiscos, radio FM y casetera (las grabadoras de cintas compactas de antaño, los mp3 de nuestra juventud).
Mi padre que trabajaba en una empresa donde fabricaban esos aparatos era el encargado de conseguírmelo, pero como no era personal jerárquico, no gozaba de ningún descuento por la compra del producto.
Y así me lo hizo saber, creo que él se sintió peor que yo cuando me lo dijo.
"Te doy la plata y te lo comprás vos, donde quieras", me dijo un poco resignado.
A la tarde de ese día nos fuimos con mi amigo Roberto, que le pidió el coche a su papá para traer el equipo de música que yo estaba obstinado en encontrar a más bajo precio que en la fábrica misma, tarea más que osada, pero uno cuando está por cumplir los dieciocho nada se nos pone por delante y si lo hay, se arremete.
Recorrimos el barrio de Caseros, que era lo más cercano que teníamos donde había variedad de tiendas de electrodomésticos. En El Palomar, (donde vivíamos),había muchas menos y en ninguna tenían el equipo que me interesaba.
Me estaba decantando por un Ken Brown que me deslumbró con su casetera de puerta hidráulica frontal: cuando la empujabas con el dedo, la puertita se abría despacio, dando una sensación de falta de gravedad.
Estuve a punto de llevármelo cuando vi el Noblex que mi papá no pudo comprar con descuento en la fábrica, estaba más barato que el Ken Brown e incluso de lo que se lo cobraba el fabricante a mi padre. Decidí comprarlo y lo cargamos en el asiento trasero del 504 del papá de Roberto.
Cuando me fui de Buenos Aires a tratar de vivir en España, me despedí de ese viejo y excelente equipo de música casi como de un familiar.
A veces recuerdo esa grandiosa idea de mi padre de siempre darme a elegir, como un año antes cuando faltaban pocos días para la navidad, me preguntó cuántos discos me faltaban para completar mi colección de los Beatles.
"Siete discos", le contesté. Y al rato apareció con un fajito de billetes y me dijo "Comprátelos todos".

domingo 4 de enero de 2009

UF... LA AMISTAD

No es el asado, ni el mate, ni el dulce de leche.
Tampoco es el obelisco, las librerías de la calle Corrientes (en el caso de haber vivido o ser de Buenos Aires), ni mucho menos es lo que se extraña en el caso de haber tomado la decisión de dejar el terruño, subirse a un avión, llegar, patear calles de ciudades desconocidas, conseguir un lugar para dormir y bañarse, luego inmediatamente un trabajo para la supervivencia.
 
Lo que se extraña de veras (por lo menos en mi caso y en el de la mujer que hace ocho años me acompaña en esta aventura europea) son los amigos. o mejor dicho, la amistad.
En Buenos Aires tenemos amigos de verdad, esos que están aunque no los veas, que los llamas y vienen, los que no piden nada a cambio, que se les puede contar una intimidad sin que al rato lo sepa la panadera. Eso aquí no nos ha sido posible.
 
Los viernes, en la casa que habitábamos en Villa Pueyrredón era el día de reunión. Pasadas las nueve de la noche empezaban a llegar los amigos, cada uno por decisión propia siempre venía con alguna vitualla bajo el brazo: Un vinito, un postre, un fasito, un detalle, algo.
En Mallorca habíamos hecho uno solo, y creo que era porque teníamos afinidades musicales. 

Es un tío de unos treinta y pico y hablábamos casi siempre de grupos y solistas, de tal o cuál disco. Es un melómano y tiene una de las colecciones de cds más grandes que he visto. Compra discos que nunca va a escuchar de tantos que tiene.
Cuando la relación de amigos se fue consolidando y hubo más confianza para pasar a temas menos banales, sentí que esa amistad hacía agua por varios lados.
 
Mi apartamento en Mallorca volvió a ser el lugar de reuniones, las cenas siempre con este invitado corrían a cargo mío, el amigo mallorquín a veces traía algo: Un paquete abierto de galletitas bañadas en chocolate, con parte del contenido porque él había comido el resto; pero eso sí, nos contaba que otro amigo lo había invitado a su casa y él le había regalado un vino, un cd o una botella de whisky. Nunca supe si era verdad.
 
Al tiempo, le pedí un gran favor: que me contratara en su bar así dejaba de ser "irregular" en España, ya que mi intención de conseguir la ciudadanía italiana se veían impedidas por mi condición social en Europa. "Nunca se me ocurrió ofrecértelo", fue su primera reacción, pero accedió a mi pedido.
Así que trabajé en su bar durante casi tres temporadas.
 

En realidad, una tarde me llamó desesperado para que reemplazara a una camarera (también argentina) con quien había discutido duramente y ella lo dejó con su bar y con sus malos modos.
 
Cuando conseguí un trabajo de mi especialidad (diseño gráfico) empecé a sentir que la amistad de esta persona se enfriaba rápidamente. Sus comentarios eran: "ahora que vas a tener trabajo de yuppie", o "tú estás muy cambiado".
 
Eso me lo decía cuando yo había empezado a trabajar en una editorial pero por cumplir el contrato que me unía con el bar, seguía trabajando allí los fines de semana. "Nobleza obliga", me decía a mí mismo.
 
La amistad con el melómano se cortó de manera abrupta cuando me reclamó una deuda que yo ya le había pagado. Allí me sentí decepcionado y le dije muchas cosas que no me parecían buenas actitudes de él para conmigo. No las soportó.
 
Tuve que volver a verlo cuando finalizó el contrato con el bar e hicimos los papeles pertinentes. Me quedé con la mano extendida cuando quise que nos despidiéramos como caballeros. No pudo ser.
 
Lo dicho al principio. Lo que más echo de menos del país que me tocó nacer es ese ritual de la amistad, el sentirte querido por personas que no son de tu familia, pero que a veces son mucho más que eso.

domingo 28 de diciembre de 2008

NUNCA DIGAS NUNCA

A finales de 1996 sentía que estaba en plenitud, como diseñador gráfico trabajaba en la empresa de cosméticos y gracias a una buena gestión mía en reemplazo de mi jefe logré que me doblaran el sueldo.
Había conseguido por intermedio de un amigo trabajo como "diseñador oficial" de una discográfica independiente, en la que cobraba sueldo yendo un par de veces por semana para recoger el material que luego serían las portadas de los discos que la compañía lanzaba. Allí conocí a mucha gente interesante y otras no tanto, pero me divertí mucho trabajando para ellos.
Una noche de esas, en el departamento que ocupaba con mi mujer de entonces,un pensamiento me vino a la cabeza: "Nunca me voy a ir de Buenos Aires, esta es la mejor ciudad del mundo".
Para mí, que me había trasplantado de mi Palomar (casi) natal a la "capital", el cambio me había hecho bien. Buenos Aires era para mí la meca, allí trabajaba, me divertía, tenía amigos, la pasaba bien. Por eso tuve ese pensamiento de golpe. Buenos Aires era mi lugar en el mundo.
Cinco años después de todo esto, la cosa cambiaba radicalmente. En el invierno de 2001 ya hacía más de un año que me habían despedido de la cosmética, la discográfica independiente había quebrado, la mujer que compartía sus días conmigo se había ido (this bird has flown), el país empezaba a perder el revoque y se le venían abajo los primeros ladrillos.
Cuando asumió López Murphy como ministro de la "alianza" pensé firmemente que me tenía que ir, el mismo día que lo pusieron a Cavallo, saqué el pasaje hacia España.
Por aquellos días con Carlos Masoch habíamos comenzado un proyecto de diseño gráfico que se abortó cuando Lalo Mir lo volvió a convocar junto a Bobby Flores para hacer una especie de remake de "Radio Bangkok", en el programa de Lalo (Animal de Radio) por la FM Rock&Pop.
"Vuelvo a las grandes ligas...", fue lo último que le escuché decir a Carlitos, de nuevo con el traje (ya un poco deshilachado) de Douglas Vinci.

Traté de conseguir trabajo en agencias, estudios, editoriales, pero no me tomaban por "exceso de currículum". Mi dinero se agotaba rapidamente, ahí fue cuando saqué el "ticket to ride".
Hace casi ocho años que vivo en una isla española, con suerte dispar, pero no me quejo. Este año por estos lares se empezó a escuchar una palabra que me es familiar: CRISIS.
Al principio, el gobierno socialista que manda por aquí, la esquivaba disfrazándola con el eufemismo "desaceleración", pero como soy argentino criado en los setentas, conozco bien las trampas de la lengua.

No sé si dará para mucho más esta aventura europea en la que me embarqué un día de mayo de 2001, que me llevó por Amsterdam, Londres, Barcelona y que finalmente decidí quedarme en Mallorca.
Lo único que sé es que nunca más diré "Este es mi lugar en el mundo", menos habiendo entendido que la vida del ser humano, muchas veces depende de un puñado de pillos con trajes caros, que se sientan en una mesa enorme, se ríen y se frotan las manos de vez en cuando.

miércoles 26 de noviembre de 2008

UNA DE PIRATAS

A principios de los ochenta, los genios de la industria discográfica (primero en Inglaterra y tiempo después en varios países de Europa) pergeniaron una campaña que presagiaba el triste final de la música a manos de desaprensivos compradores de casetes vírgenes; el eslógan rezaba: "HOME TAPING IS KILLING MUSIC", su logotipo eran dos tibias cruzadas sobre la silueta de un casete, y remataba la frase "And it's Illegal". (Grabar casetes está matando la música y es ilegal).
Irónicamente ese mismo símbolo lo lleva una de las velas del barco que integra el logotipo del portal sueco de enlaces a archivos torrent: "The Pirate Bay"
El drama de la "industria" en ese momento era que se estaban vendiendo muchos casetes vírgenes y la paranoia les había entrado a los industriales del sonido grabado. El tiempo puso las cosas en su lugar y la música finalmente no se murió.
Puede que enfermara del estómago aquellos años con tanta basura pop que esas mismas empresas editaban, pero lo único que murió fue el casete y la música siguió vivita y coleando.

EL SOPORTE DEL DEMONIO:

Lo terrible del caso es el origen mismo del casete compacto: (Compact Cassette, tal su nombre original), que inventó la empresa Philips, lo puso en el mercado en el año 1963, y al año siguiente se masificó porque la presión que ejerció la empresa Sony, hizo que los creadores decidieran liberar la licencia y muchos fabricantes se pusieron a fabricarlos como churros.
Es decir, dos grandes empresas -que también son discográficas- se disputaban el negocio de la música grabada en forma doméstica y a su vez hacían campaña en contra de ella. ¿Les suena?
El casete fue concebido, en principio para grabar conferencias, hasta que en 1971, con la aplicación a los aparatos reproductores de otro gran invento, (el Dolby System de reducción de ruido de fondo), lo hizo ideal para almacenar y reproducir música.
En ese formato
de cajita plana de plástico, con opción a destriparlo y volver a poner con altas dosis de paciencia, todo en su lugar, grabábamos todos los discos que compraban nuestros amigos. Eso estaba prohibido, sin embargo Philips y Sony fabricaban las herramientas legales para convertirnos a nosotros en infractores.

EL PEQUEÑO CASI PERFECTO:

La aparición del compact disc fue el puntapié inicial para el deceso del disco de vinilo (record), luego la
casete siguió por la misma senda y los soportes se convirtieron en formatos con la digitalización.
Los Compact Discs fueron promocionados como "la salvación de la industria musical", ya que (teóricamente) tenían mejor sonido, no se rayaban, y eran irrompibles. Nada de esto fue así.
Primero se aseguraron la venta de toneladas de discos compactos del viejo catálogo pasando cintas analógicas a digital, sin tocarlas ni mejorarles el sonido. Eran los cds AAD (grabación y mezcla analógica, en master digital).
Los remasterizados son ADD y los actuales son DDD, es decir todo digital.
Tardaron más de diez años en remasterizar los discos que reeditaron en el formato estrella de los años '90s, que en principio ni se escuchaban mejor que los vinilos, (los agudos chirriaban, los bajos eran menos potentes y todo estaba ecualizado al frente, sin matices) y sí se rayaban, saltaban y además por su pequeñez, se echaba de menos el arte de portada, las fundas interiores, los "labels" (el círculo de papel en el centro del disco, que tenían los títulos e información.)
Los cds se parecían más a posavasos que a una obra de arte integral.
Para muestra, un botón: las ediciones en CD de The Beatles, por ejemplo, aún vienen con el librito de sólo dos páginas con el interior impreso en negro sobre blanco, excepto las especiales: "30 aniversario" de Sgt. Pepper's... y "White Album" que mejoraron el arte (cd replica), pero no los remasterizaron.
Los cinco primeros discos de la colección oficial son monoaurales, todavía siguen así. El precio promedio de esos discos: 20 euros.
Las ediciones actuales en vinilo "made in england" suenan mucho mejor que las en cds ¿Será por eso que los siguen fabricando y vendiendo vinilos?
Otra falacia: "Cuando el CD se masifique, costarán más baratos".
Tardaron más de 20 años en bajar los precios...
En los '90s, EMI tenía una fábrica en Austria, que se dedicaba solamente a hacer el cd "The Dark Side Of The Moon", de Pink Floyd. En esa época costaba 24 dólares la unidad.
Pasaban los años y seguía igual de caro, aunque es uno de los discos más vendidos de la historia, permaneciendo 20 años consecutivos en las listas de Billboard.
Al terminar la década, salieron a la venta los cds regrabables y se creó el formato mp3.

VIEJITOS CONOCIDOS:

El cd es ahora un soporte en vías de extinción y eso en gran parte se lo debemos a la misma industria que lo parió:
Philips
, inventó el compact disc, Sony, las grabadoras de cds y Thomson, (fabricante de TV y componentes de audio), el formato de compresión de audio mp3.


Ahora sí los disquitos bajaron su precio drásticamente y ediciones super de lujo, que incluyen DVD, libros, y variado merchandising, se venden al precio que hace 15 años pagábamos por un compact disc con el librito de dos páginas.


Hoy las discográficas presionan a los gobiernos para que bajar música por Internet sea considerado un delito (hasta con exagerad
as multas y penas de prisión), volviendo con eso de que "la música se muere" debido a las descargas por Internet.

Lo que realmente es cierto es que se venden menos discos compactos (A principios de los '90s se vendían menos vinilos que cds., situación lógica por el cambio de estándar), pero ahora la venta de música cambió de forma como lo hizo entonces, vendiendo millones de politonos, teléfonos móviles y pen drives con discos enteros, las descargas legales por Internet crecen cada vez más.
Es decir, la industria ya se adaptó a las nuevas reglas de juego, simplemente porque a esas reglas las inventó la misma industria.

Los grupos y solistas sí venden menos discos (en soporte cd), pero hacen más shows, que es donde ganan dinero, allí y en la difusión pública de sus obras (Radio, TV, lugares públicos de esparcimiento). ¿La música se muere o simplemente vuelve a mutar de forma?


Aquí la industria es donde vuelve a calzarse el disfraz de oveja malherida, pretendiendo arañar el 5, 10, ó 15% de las ganancias de los artistas por show, aunque todavía ambas partes estén discutiendo lo que
las discográficas se embolsan por los downloads legales que se bajan de la red de portales como iTunes Store, Amazon, y otros y del que los músicos ven poco y nada del dinero que generan.

miércoles 12 de noviembre de 2008

DE LAS REVISTAS QUE MÁS ME GUSTABAN

Primavera de 1983, iba al centro desde Palomar en el ferrocarril San Martín. En el quiosco de la estación veo una revista con una gráfica bastante rudimentaria, en la foto de tapa está Pappo y los titulares oblicuos a la derecha, tienen fondos de colorines. El nombre me resulta extraño para una revista de rock: "Tren de Carga". La compro, no era barata. Me pongo a leerla en el tren y me quedo enganchado. Allí conozco las opiniones musicales de dos personajes que luego darán que hablar en el periodismo argento, Sergio Marchi y Eduardo de la Puente. Tuve el inmenso placer de conocerlos a los dos unos años después, cuando coincidimos en la revista de la Rock&Pop y en Canta Rock.
Marchi fue mi jefe de redacción durante un par de años, de la Puente dejó de escribir en las revistas y se fue a trabajar en uno de los mejores programas que parió la radiofonía argentina: "Malas Compañías", con Mario Pergolini.Cuando el programa dejó de emitirse, Eduardo se fue a Mar del Plata.
En su regreso, de la Puente volvió a la radio con Pergolini a conducir el duradero y exitoso programa "Cuál es", por la FM Rock&Pop. Marchi fue el efímero jefe de redacción de la edición argentina de la revista Rolling Stone (Sólo duró unos números, lo echaron -en parte- por opinar que a revista lejos estaba de ser lo que era, lo reemplazó la inefable Gloria Guerrero), luego Marchi escribió la biografía oficial de Charly García, hizo radio, escribió otros libros y siguió siendo uno de los periodistas de rock más reputados de la Argentina.
Ellos dos fueron los causantes de que dejara de leer la revista "Pelo", lo cual fue un gran alivio para mí.
Luego la "Tren de Carga" se fusionó con "Twist y Gritos", la revista que en los años ochentas dirigía Tom Lupo, que al tiempo dejó de salir.
En uno de los primeros números de "Tren de Carga había un reportaje a Los Twist que no tiene desperdicio. Hoy esa revista se vende por Internet a 100 pesos.
Un saludo desde lejos a esos dos grandes periodistas.

jueves 6 de noviembre de 2008

BILLINGHURST 543

El 20 de marzo de 1988 andaba yo de capa caída. Hacía un par de semanas que había dejado de tener novia y estaba todavía masticando el duelo. Con el corrector de la editorial donde trabajaba nos habíamos hecho bastante amiguetes. Se hacía llamar Fritty y estaba yéndose de vacaciones de fin de semana largo (pascua o algo así), una amiga suya lo iba a reemplazar en la tarea y me recomendó que la tratara bien. "La dejo en tus manos" fue lo que le escuché antes de irse.
Esa tarde de marzo una mujer abre la puerta de la redacción y los que estábamos allí nos quedamos mirándola. Estaba buena y tenía como un aura, algo especial.
"Hola, soy Debi, la amiga de Fritty que lo va a reemplazar por unos días", dijo.
La invité a que pasara y le cedí mi taburete para que ella pudiese corregir los textos sentada.
Al acercarse sentí el perfume "Paris" que largó su pelo lacio y rubio. Un par de mariposas aletearon en mi estómago, pero como estaba con mi ex novia en la cabeza, traté de no darle importancia.
Nos quedamos unas horas más trabajando porque estábamos en el tramo final del cierre, ella corregía a medida que yo iba terminando las páginas maquetadas.
Eran las ocho de la noche y el portero del edificio nos echó flit. Apagamos las luces y salimos bajando por el ascensor los séis pisos de esa oficina de la calle Lavalle, casi esquina Pueyrredón.
Llegamos a la puerta y al despedirnos, Debi me cuenta que se estaba yendo a la Bienal de Arte Joven. Yo tenía intenciones de ir porque terminaba ese mismo día. Así que nos fuimos juntos hacia allí.
Llegamos a Recoleta, y en el Centro Cultural nos encontramos con un chico a quien Debi saludó muy efusivamente. Yo, a un costado miraba la situación de reojo.
Como si tuviera que explicarme algo, Debi me dijo que era su ex novio Pablo que cumplía años justo ese día.
Le comenté que yo también estaba cumpliendo años y me dio un beso en la mejilla, pero largo.
Comencé a salir con Débora el mismo día que la conocí, festejamos mi cumpleaños y terminamos en la casa de sus padres, sin hacer ruido esa noche.
Al año y medio, me echan de la editorial y después de suspender terapia, debo dejar la casa donde vivía, quedándome sin hogar en Capital y decidiendo irme a lo de mi hermana en Palomar.
Hasta que Debi tiene una idea: "Le digo a Pablo, que alquila una casona en el abasto a ver si tiene un lugar para vos".
Dicho y hecho, días después, estaba mudándome a la casa de Billinghurst 543, donde funcionaba una sala de ensayos que Pablo (el ex de Debi) regenteaba.
Allí yo ocupaba una habitación donde apenas cabía mi colchón y el tablero de dibujo, el equipo de audio y los bafles. Poco más. además tenía una gotera a los pies de la cama, (que no cupo), y finalmente tuve que vender, poner el colchón en el suelo, y la gotera siguió allí hasta que me fui.

Un tiempo después Debi pasó a ser historia, en parte por la aparición de Danisa que casi inmediatamente
se vino a compartir la habitación conmigo ("We share the shelter of my single bed", Bob Marley) y Pablo, el dueño de casa, no vio con buenos ojos que yo llevara a vivir allí a mi nueva novia.
Pasé poco más de un año entre músicos que ensayaban en alguna de las salas, a algunos aprendí a quererlos, otros a aborrecerlos.
Conocí a Mavi Díaz, Pat Coria. Pipo Cipolatti (que también vivió allí antes), Fabi Cantilo, Sturze,
Aranosky y todos los Triciclos Clos, el "Gonzo" Palacios, Los "Mamá Pulpa" (que tenían un "hit" que se llamaba "Que haremo' cuando no estemo'"), un montón de artistas más y otros personajes urbanos que veían luz y subían.

Se comentaba que en esa casa habitaba un espíritu. Y doy fe que subir por las noches esas escaleras hasta llegar a mi habitación (arriba de todo) era una tarea temeraria. Todas las mañanas teníamos que cerrar las puertas de las salas grandes (que tenían cadenas y candados) porque las encontrábamos abiertas: Aranosky, que también vivió allí, puede dar testimonio de ello.
En Billinghurst 543, me olvidé del statu quo y viví el año y pico más felíz de mi vida, además en esa habitación diseñé afiches (posters) para David Byrne, The Mission, Iggy Pop y hasta doce números de la revista Cerdos & Peces.
Vera Land venía a la mañana, después de marcha a buscar páginas para llevar a hacer las películas gráficas y luego a la imprenta.
Hace poco desde España, donde vivo, le mandé un mensaje a Carlos Sturze a la radio y cuando la recordó, la describió como "Aquella maravillosa casa", que es lo que era ese lugar tan lleno de magia y arte.

martes 14 de octubre de 2008

RIPOLL QUIERE A CERDOS & PECES

Daniel Ripoll era el dueño de la prensa del rock en Argentina, hasta que llegó otro Daniel... Grinbank.
No sé si realmente le interesaba la revista o solamente le quería tocar el culo a su competidor creyendo que se la iba a sacar.
Los sitúo: noche de invierno porteño, año 1991.
Bar que quedaba enfrente de Halley, cuando estaba en la calle Corrientes, frío que pela y gente apiñada en ese bar. En una mesa, Enrique Symns y amigos, todos de buen rollo. Enrique es un tipo que hipnotiza con su charla, como un chamán de las palabras, todos lo escuchan con embelesamiento y respeto. De repente alguien corta la magia, lo interrumpe, viene con un mensaje.
Desde otra mesa, no muy lejana a la de Symns un tipo hace señas con la mano, es Daniel Ripoll, editor y dueño de la revista Pelo, quien mandó a la persona que interrumpió la tertulia, tiene en la cara una sonrisa interesada, casi una mueca; sentado parece importante.
Symns le contesta al mandado que si el tipo de la mesa quiere hablar con él, que se levante y venga. El recadero se va con el nuevo mensaje, que descarga en el mandador. La situación empieza a tensar a todos los que están en la mesa de Symns. De repente el tipo que quiere hablar con Enrique se levanta y se acerca a la mesa. Cuando se pone de pie se ve que es un tipo alto, medianamente guapo, y con una gabardina larga que parece cara.
"¿Enrique?"
"Sí, ¿Que querés?", contesta Symns.
"Quiero hablar con vos", larga el tipo mirando a todos los que estaban en la mesa, como queriendo decir: "A solas".
Enrique, sin levantar la vista le dice: "Bueno, largá lo que querés decirme."
"Soy Daniel Ripoll: ¿Qué opinás de la revista Pelo?", le pregunta a Symns.
"Que es Radiolandia", le responde Enrique.
Al tipo se le transforma la cara y lo agarra a Symns de la solapa tirando hacia arriba, levantándolo de la silla y casi sacándolo de la mesa.
Alguien, que ni siquiera estaba en la mesa de Symns, rápido de reflejos, al ver la situación se tira encima de Ripoll, montándolo por la espalda.
Cuando todos se dan cuenta de lo que pasa, el defensor anónimo tiene al agresor Ripoll con un brazo en la espalda y una navaja en el cuello.
"¿Qué hago Enrique, lo mato?" Pregunta el justiciero.
Symns lo mira sin inmutarse y le contesta: "No, dejálo que se vaya..."

sábado 11 de octubre de 2008

LAS REVISTAS QUE TUVE EL PLACER DE DISEÑAR (2ª parte)

En Lavalle casi esquina Pueyrredón, funcionaba la redacción de las revistas El Musiquero, Canta Rock y Rock & Pop, ésta última se producía antes en Alem 822, en la oficina de Daniel Grinbank y cuando terminó el contrato con Editorial Abril (quien la imprimía), Daniel G. tuvo que salir a buscar un editor. Por supuesto que a su tocayo Ripoll (revista Pelo) no se la iba a ofrecer, porque era su competidor directo, así que se la ofreció a una editorial que hacía la revista "Canta Rock", que entre acordes y tablaturas mechaba reportaje a músicos, y una especializada para músicos que se llamaba "El Musiquero".
En esa movida casi me quedo afuera, porque los nuevos editores sólo contratarían al director de arte (Carlos Masoch) y al diagramador. Porque armador (maquetador) ya tenían.

Cuando fui a cobrar mi cheque por los servicios prestados en la
Rock & Pop, Masoch me cuenta que yo quedaba afuera del proyecto. "De todas formas, -me dice- hablá con el editor nuevo, que si me pregunta le voy a decir que te necesito".
Voy, me presento, hablo con el nuevo jefe de la revista:
Leonardo Sacco y le cuento que yo formaba parte del staff, que era una lástima que me quedara afuera y bla bla bla. El tipo me dice que ya tienen gente que haga mi trabajo, incluso hasta gratis, porque había un chico becado (el magnífico ilustrador Titi Albarracín, que luego haría las portadas de las partituras para Ricordi con sus memorables caricaturas de músicos).
Entonces le propongo trabajar el primer mes sin sueldo, sólo que me pagara el boleto de colectivo desde
El Palomar hasta Boedo y que si me ve uña de guitarrero, al mes siguiente nos sentaríamos a negociar un precio. Así quedamos.
A los quince días
Sacco me llama a su despacho y me dice que a él y a sus socios les interesa mi trabajo; arreglamos un sueldo y comienzo a trabajar para las dos editoriales que funcionaban allí (En una casa que estaba en la calle Teniente Prudán, en Boedo y luego nos mudamos a Once).

Un par de años después de este episodio entra a la oficina de Once un tipo de sobretodo gris y aire misterioso que yo había visto en algún lado.
Al rato caigo en la cuenta. Yo por esa época compraba la revista "
El Porteño",editada por una cooperativa que dirigía Gabriel Levinas e integrada por los, luego televisivos Jorge Lanata y Rolando Graña, entre otros.
En esa revista salía un suplemento que leía ávido en mis trayectos en tren hasta Palomar. "
Cerdos & Peces". Que después, dejó de ser suplemento y pasó a ser una revista que también compré y devoré. Hasta el número cuatro, el que contenía la traducción de un reportaje a pedófilos extraída de una revista canadiense y que tuvo que dejar de salir porque un particular le hizo juicio a Levinas, el editor y a Enrique Symns, el director, que era ese tipo de sobretodo que entró en la oficina.
En esos días de la primavera democrática alfonsinista, estaba
"prohibido prohibir", así que le buscaban la vuelta a la censura, un personajote anónimo se ofendía del contenido, te ponía un pleito, si perdías te arriesgabas a pagar costas, daños, perjuicios.... Y te jodían vivo. Así que mejor era dejar de editar la revista, salía menos caro que afrontar el proceso judicial.
Un año después del número 4, volvía
Symns y su "Cerdos & Peces", esta vez con portadas en blanco, negro y amarillo, nuevo editor (Eduardo Almirón) e igual temática y espíritu contracultural.
Al tiempo dejó nuevamente de salir, otra vez por cuestiones legales de censura encubierta.

Symns evidentemente quería ir a por más y siguió buscando editor, hasta que lo encontró en esa oficina de Once.
Unos días después de la primera visita de
Enrique S. a donde hacíamos la revista de la Rock& Pop (que llevó a la confusión de que la revista la hacía el multimedios de Grinbank, cosa que no fue de ningún modo así), me confirmaban que iba a diseñarla yo. A "la Cerdos", como se le empezó a llamar por aquel entonces.
Pocas veces tuve la satisfacción como la de hacer esa revista. Hice dos números, la segunda casi no la pudimos sacar porque coincidió con el final el alfonsinismo, los saqueos y el "no hay precio", ni película gráfica, ni papel. Las películas fueron reemplazadas por papel vegetal, el papel pasó a ser blanco a de diario. El precio de tapa en el transcurso lo cambiamos como seis veces.

Un día
Sacco me llama y me da una noticia: "o seguís con la Rock & Pop, o con la Cerdos", no podía o no querían que hiciese una revista de banalidades pop y otra contracultural al mismo tiempo.
Tuve que dejar de hacer esa revista que hacía con los cojones en pos del sueldo seguro. ¡Ah el puto mercantilismo!
Allí vi como otro se adueñaba del diseño de la revista y realmente me dio un poco de asco y mucha rabia.

Pero la vida te da sorpresas amigo...

Al tiempo (no mucho) con
Sacco las cosas terminaron mal, él confió en las mentiras de su encargado de publicidad y con la crisis de por medio más algunas calumnias y chicanas del publicitario (que quería poner a un diseñador amigo suyo y finalmente lo hizo), me sacaron la tarjeta roja.
Symns me dijo entonces: "Si hubieses elegido "La Cerdos", todavía tendrías trabajo"
Al año y medio de mi despido me crucé por la calle con
Sacco, nos saludamos como dos caballeros, paramos para hablar, y aunque tenso, le pregunto cómo van sus cosas en la editorial, a lo que me contesta "Más o menos, me quedé sin la diseñadora de "La Cerdos". y yo, rápido le respondo: "Tranquilo Leo, te la hago yo..."
El tipo se queda mirándome con los ojos desorbitados, se lleva la mano a a perilla y me dice "
Es que con vos no terminamos bien, Marcelo, sos muy rebelde...", no importa, le digo. la hago en mi casa como free-lance y no figuro en el staff.
Así fue, que hubo un año en que
"Cerdos & Peces" careció de diseñador gráfico, o por lo menos en su staff no decía que había alguien que la diseñara, aunque en el ambiente se sabía quién era.
Eso fue desde el invierno de 1990 hasta finales del año siguiente.
Lo primero que quise hacer fue que recuperara su nombre, logo y eslógan originales:
"Cerdos & Peces, la revista de este sitio inmundo", tardé dos números porque tuve que convencer a Symns. La primera del regreso (la de la bomba molotov en la tapa), lleva la tipografía del logo original, pero aún dice La Cerdos".

Al logotipo se lo habían encargado
Levinas y Symns en 1984 a Carlos Masoch, el artista plástico -que en esa época era el diseñador gráfico del rock-
No sé por qué luego lo dejaron de usar y la revista pasó a ser "
La Cerdos" y las palabras "y peces", al costado, mucho más pequeñas. A mí eso no me gustaba nada. Entonces volví a ponerlo en la cabecera de la portada. que volvió a ser blanca, negra y amarilla como en la época de Almirón.
En el tablero de madera que casi no cabía en la pequeña habitación que me había tocado en la casa-sala de ensayos de
Billinghurst 543 Mis mejores recuerdos para Pablo Gutraitch y su maravillosa casa encantada!).
 

Durante un año volví a mis dos amores, el diseño editorial y "Cerdos & Peces". Cuando dejé de hacer la revista, Leonardo Sacco (editor) y yo (el diseñador en las sombras), nos despedimos con un fuerte apretón de manos. Final de algún modo feliz.

En noviembre de 1996
Symns y la jefa de redacción, la bella (por fuera y por dentro Vera Land) me vuelven a llamar para diseñar la revista en su 4ta. reencarnación.
La hice a los apurones, escapándome de la oficina donde trabajaba por entonces y no quedó como queríamos. Sólo hice ese número y me quedé con las ganas.
La portada que ilustra esta entrada es la de ese número (48).

A finales de 2002
Symns -que estaba viviendo en Chile (y de paso había fundado allí la revista satírica "The Clinic"- volvió a hacer la Cerdos & Peces, con logo nuevo y eslógan levemente cambiado: "La revista de este sitio Impune" Ahí colaboré muy poquito con alguna ilustración e incluso escribiendo alguna nota con seudónimo. La revista no prendió como se esperaba del otro lado de la cordillera y salió sólo un par de números.

En
2003 Symns regresó a la argentina, consiguió editor y la retomó. Con su logotipo original, el formato de siempre y tapa a cuatro colores. Diseñé un suplemento (CoÑo) e ilustré unas notas para la revista desde España.
Esta vez salió dos números y desapareció de los quioscos, ¿para siempre?

Al día de hoy las revistas de las primera, segunda y hasta cuarta época, se venden en sitios de compra y venta de usados o por Internet a un promedio de 50 dólares por ejemplar. Paradójicamente, Cerdos & Peces siempre cotiza bien cuando deja de estar en los quioscos.

domingo 14 de septiembre de 2008

LOS TÍTULOS TRADUCIDOS

Hoy se nos hace impensable que esto pueda suceder, pero desde los años '60, hasta casi los '90 en Argentina, los títulos de las canciones en otro idioma, se traducían al castellano.

Así también los nombres de los grupos: por ejemplo en el primer "single" de los Beatles en Argentina (en realidad era un 78 RPM), al grupo se lo bautizó como "Los Grillos".

El gran periodista musical Rafael Abud (RIP) se refirió a este tema en un artículo en la revista "Rock Superstar", allá por 1978.
Voy a hacer uso del hd de mi memoria, y acordarme de alguna de las joyitas en las traducciones de canciones:

Un tema que originalmente se llamaba "Dan My Fly", algo así como Dan, mi "cana al aire", se convirtió casi en un poema: "Dan, mi libertad sin ti no tiene razón de ser", "Heather", de Carpenters, se la tradujo como "Calefactor" (heater), o quizás la chica era muy caliente, no sé.

Una profesora de inglés que tuve en el secundario me lo explicó de esta forma:
"Cuando nos daban los discos originales en inglés, para traducir al castellano, venían sin las letras (lyrics), entonces si no le encontrábamos sentido al título, escuchábamos atentamente la canción y le poníamos de título, alguna frase al azar, eso lo sé porque trabajé en el sello Music-Hall", me comentó.

Los Beatles han sufrido en carne propia en las ediciones argentas de sus vinilos las malas traducciones, es así como "Please, Please Me" (Por favor, compláceme) -primera canción que pide un pete del rock-, se transformó en "Por Favor, Yo", una oda al narcisismo.
"Strawberry Fields Forever" ("Campos de frutillas para siempre"), se simplificó en "Frutillas", es decir, dejaron las frutillas y se comieron los campos para siempre (Abud dixit).
"Get Back" (Regresa) se convirtió en "Toma Revancha" y "Dig a Pony" (Me gusta el pony o "me place el caballito", como tradujeron en la película Let it Be), en la edición argentina pasó a ser "Cava un Pony" ¿se puede, cómo se hace? -Gracias Mecko por recordármelo-. Otras: "Don't Let me Down" (no me decepciones) trocó en "No Me Dejes Caer", "Mean Mr. Mustard" (Malvado Señor Mostaza) a "Significa Mr. Mustard".

También hubo errores de los otros: en la edición en vinilo del álbum blanco "Blackbird" ("Mirlo"), pasó a ser "Míralo".
"While My Guitar Gently Weeps" (Mientras mi guitarra llora dulcemente"), el gran tema de George Harrison que inmortalizó ese tremendo sólo de guitarra de Eric Clapton, en Argentina se llamó "Guitarra vas a llorar", así de imperativo.

Otras de las delicias discográficas de aquellos días, -que se prolongó bien entrados los '80- eran los artes de tapa de las ediciones locales de los discos extranjeros:

A saber: las discográficas madres (por cuestiones de costos), no enviaban el material original para armar la tapa del disco, sino que mandaban el disco editado, que los diseñadores teníamos que adaptar al mercado local.

Los textos legales (esos de: "All Rights Reserved..." etc.) por lo general estaban impresos a unos 3 mm. del borde inferior del álbum, entonces un truco era escanear un 10% más grande, para que esos textos quedaran afuera y si no se podía, se le ponía una banda encima y allí se pegaban los legales argentinos ("Disco es Cultura", etc.).
De ahí que se hayan visto horrendas bandas de colores tapando los créditos y textos legales originales para ser reemplazados por las traducciones en canciones y fichas técnicas.
Luego destripábamos el cartón (y el sobre interno, en caso de que lo tuviera) para su posterior escaneado o fotografiado.

A finales de los '70, la por aquel entonces CBS, para abaratar costos y competir con el bajo precio de los discos importados, decidió imprimir el arte interno de los álbumes de tapas dobles (albumettes), en solo dos colores: azul y magenta. Un verdadero asco. Resultado: Todo el mundo compraba los importados (más baratos, con mayor gramaje en el disco y espectaculares en impresión del álbum, sus sobres internos, etc.).

"Through The Past Darkly" compilado de los Rolling Stones, en su edición original inglesa venía en un sobre octogonal. Como el presupuesto de EMI Odeón de Argentina no daba para tamaño derroche en troqueles caros, decidió cambiarle el nombre al disco y lo llamó "El Pentágono", con tapa cuadrada y sin rendir cuentas suponemos, a Decca, la dueña de los derechos del disco.


Me tocó hacer la adaptación de algunos discos que editó DG Discos, el sello de Daniel Grinbank, a mitad de los '80:
"Lonely is an Eyesore", un compilado del sello inglés 4AD
"The Pink Opaque", de Cocteau Twins"
"Substance", compilado de New Order
"The Bolshoi", (ese que tenía el tema "TV Man") y algunos otros.
Todos esos discos los adapté a partir de las tapas originales editadas, cubriendo con tinta china o placas, los textos en inglés.
Recién a mediados de los 90s, las discográficas mandaban los cds rom con el material gráfico digitalizado para que se pudiese poner los textos reemplazando los originales.

Una joyita más: Me contó Alfredo Rosso, el genial periodista argentino de rock, que cuando él era el director artístico de Sicamericana (Music-Hall, one more time), -que a mediados de los '70 tenía el catálogo de WEA (Warner-Elektra-Asylum-Atlantic-Nonesuch-Reprise)-, uno de los más grossos sellos discográficos del planeta, pasaba lo siguiente:

La discográfica local (MH) no tenía guita para comprar los discos, WEA U.S.A no los mandaba a tiempo, y para suplir esa demora, el master del disco (en su edición argie) se hacía a partir de los discos que Rosso cedía de su discoteca personal.
Es decir, en lugar del acetato, se usaba el disco importado para hacer las copias que se vendían en todas las disquerías.

Así discos de Led Zeppelin, ELP, Yes, The Incredible String Band, y otros, salían de la discoteca de Alfredo.

sábado 16 de agosto de 2008

EL CARPO Y LA POSE DE ROCK AND ROLL

Riff estaba editando un disco en vivo de un recital del año '95 en el polideportivo de La Plata para el sello Main Records, una discográfica que tenía los derechos de Rykodisc (Offspring, Morphine), de un sello de blues (Rounder) y también había editado los dos volúmenes de las "Grabaciones Encontradas" de Andrés Calamaro, antes que Gasa/WEA en España.

Era el emprendimiento de un empresario que se dedicaba principalmente a confeccionar y vender uniformes de trabajo y que le gustaba la música. el primer director artístico de la compañía fue Walter Kolm (co-fundador de Trípoli discos), cuando éste emigró a Warner Music Argentina, entró en su lugar Andrés Vignolo, manager histórico de grupos pos-punk en Argentina (A77AQUE, 2 MINUTOS, SUPERUVA, entre otros). En esa época, (1996), editaron el disco de Riff en Vivo en La Plata.
Yo entré a Main con Vignolo porque diseñaba para él a mediados de los años noventa.

Cuando el fotógrafo trajo las fotos, estaba Vitico presente, las miró, eligió una y yo empecé con el trabajo de diseño y armado de la tapa para la edición del CD y del casete.
Era un trabajo modesto, ya que todo estaba precocinado, una foto de la banda en vivo para la tapa y otra desde el escenario para el desplegable central.

Se imprimieron 3000 tapas para cada formato. A la semana después de entregar el original llegan los impresos. Voy a verlos a la oficina de Main y estaba Pappo y todos los de la discográfica con cara seria.

Al Carpo no le había gustado nada la foto del interior del librito y quería que todo se hiciese de nuevo, con 3000 impresiones hechas y a días para que llegaran el CD y casete terminados.

Le pregunto, timidamente a Pappo cuál era el problema con esa foto, que estaba muy bien, para el criterio general qua la había aprobado días antes.
"Es que Vitico parece un puto tirando besitos", me contestó. Las risas generales distendieron el ambiente, Vignolo le dijo que si había que cambiarla, se cambiaba.

Al día siguiente con foto central nueva les entregué el original modificado que se imprimieron 2000 copias más.
La tirada era de 5000, que se armaron con todas las tapas impresas, las buenas y las no buenas.
Las de la foto nueva, se vendieron en Buenos Aires, las de la foto de Vitico "tirando besos", en el interior del país.

El problema real de la foto es que Pappo salía de costado. a la izquierda (por su lugar en el escenario) y Vitico, a la derecha en una pose muy de "Rock and Roll Star".
Al Carpo, se lo veía gordo y demasiado estático.
Pappo jamás se enteró de que los fans de Riff del interior, compraron el disco con esa foto.



domingo 3 de agosto de 2008

HÉROES Y AMANTES

Me acuerdo de los nombres de los chicos de la banda: Bayón era el alias del cantante y frontman, que se llamaba Pablo y tenía un look a lo Michael Hutchense, Manu, el bajista, Claudio, el guitarrista, el del batero, Gustavo, y el tecladista Richard, que fue un reputado técnico de sonido que falleció en 2001 (Ricardo Troilo, de Panda), además tenían dos coristas: Una de ellas era, Débora, que por aquel tiempo era mi novia.


Fue por Debi que conocí a este grupo, ella iba a ensayar los sábados a la casa del guitarrista y yo empecé a acompañarla. Las primeras veces que los vi tocar, me parecieron súper "professionals", que se lo tomaban muy en serio; hacían un rock-funk muy efectivo con la espéndida voz de Bayón, los arreglos del tecladista -que era uno de los principales compositores- y también componían los otros miembros de la banda. La guitarra funky de Claudio y el potente bajo de Manu dejaban su impronta en las canciones.

Varios de sus temas eran potenciales hits, y de haberse topado con un buen productor, hubieran llegado a escucharse en radios de rock y también en las multitarget. Además, coincidió con el final del Alfonsinismo y la crisis del "no hay precio". En ese momento nadie se jugaba a editar un disco de una banda desconocida.

La canción que más recuerdo es:" Bastardo", un rockito funkeado que hablaba de una feroz pelea de bar; también en directo hacían un impecable cover del "Shock the Monkey", de Peter Gabriel.


Era 1989 y el grupo tocaba en cuanto garito había en BA, el circuito de pubs, como se le decía, y también en discotecas del gran Buenos Aires.

Un año más tarde ya tenían grabado, no un demo sino un disco.

Era un trabajo de composiciones propias con mucho gancho comercial, lo habían registrado en Panda con Mario Breuer y Amilcar Gilabert en la mesa de mezclas, me tocó vivir de cerca esas sesiones de grabación en el estudio de la calle Segurola, pasarme las tardes viéndolos hacer su futuro primer disco, ¡Hasta hice coros en una canción junto con todos los que estábamos en el estudio!


Días pasados buceando en la red dí con la página de un fotógrafo (Marcelo Dance) y su blog http://bluesforalandscape.blogspot.com
Allí encontré unas fotos de la banda, de allí es la que ilustra esta entrada.
Eran gente maravillosa con quienes pasé momentos de gran alegría. Sus ensayos y conciertos, los disfrutaba de veras.

Luego de grabar el disco, iban a hacer un viaje a Chile para promocionar el material, e intentar de que alguien lo editara allá, porque en Argentina todas eran promesas y vení mañana.

Marcelo Fernández-Bitar, en la revista Rock & Pop fue uno de los pocos periodistas de rock que les publicó una entrevista.


No sé si ese viaje se llegó a concretar, porque dejé de ver a Débora y con ella a los chicos.
Tiempo después, me crucé con alguno de ellos por las calles de Buenos Aires.
La última vez que los vi, fue más o menos por 1992, que tocaban en el anfiteatro del Paseo La Plaza y estuve con ellos en camarines.


Al tiempo yo me fui de Argielandia y , escribiendo este blog me a
cordé de mencionar a ese grupo de músicos talentosos que no tuvo la oportunidad de mostrarle a más gente cuán buenos eran.

Me gustaría volver a escucharlos y hacerle escuchar a más gente esta banda que aún hoy sonaría fresca y actual.


lunes 28 de julio de 2008

LUCA EN PALOMAR Y LA COPIA DE CORPIÑOS...

La primera vez que vi a Luca Prodan de cerca fue en la galería de El Palomar, ubicada frente a la estación, promediando la década de los '80s.
Íbamos con Mariana, mi amor de entonces a visitar a su amiga Mirta que trabajaba en una peletería dentro de esa galería comercial.
Luca pasaba en la peletería varias horas con ella, que flirteó con él un tiempo.
Hay mucha gente que dice haber hablado con Luca durante esa época y debe ser cierto porque el tipo se ponía a conversar con quien lo parara, era lo menos star que conocí, eso sí, una vez que se bajaba del escenario.
Mirta tenía un hermano que se parecía mucho a Gustavo Cerati y Luca lo invitó una noche a subir al escenario, el pibe salió a escena con la guitarra de goma de Geniol. Fue memorable, aunque muchos del público no entendieron del todo la broma del tano y cuando lo vieron a -supuestamente- Cerati con Sumo, empezó una potente silbatina.
Unos meses después de ésto la disquería que quedaba en la misma galería, frente a la peletería, se puso en venta. La compró el padre de Mirta, un armenio que tenía un negocio de artículos para danza, también en el mismo centro comercial.
Mirta y sus hermanos comenzaron a atenderla, allí se vendían las copias autorizadas por Luca del casete "Corpiños en la Madrugada", cuando recién estaba saliendo el segundo disco oficial de Sumo "Llegando los Monos" (CBS).
El casete en cuestión eran copias en TDK normal pero también a pedido había una edición deluxe en casetes Memorex de metal, que se escuchaban mucho mejor.
No tenía tapa, o sí: una en blanco con el título escrito a mano en marcador negro o birome.
Yo, por esa época empezaba a trabajar como diseñador gráfico en la revista de la Rock & Pop y le pregunté a Luca si no me dejaba hacer una portada tentativa y que los vendieran con esa tapa.
El tipo me dio el OK y elegí una foto de Rodolfo Valentino (?) bailando con una odalisca, era una fotocopia muy quemada, de puro contraste. Puse el nombre de Sumo con el logo que ya tenían, que luego se hizo ícono y el título del disco en lettering, abajo de la foto.
Luca opinó que tenía el espíritu del disco, así que avanti. Las copias no se hicieron ni siquiera en fotoduplicación, sino que fueron fotocopiadas.
Se vendieron una buena cantidad de casetes con la tapita ilustrada, aunque yo nunca tuve una de ésas, (en casa de herrero...) sino el casete de metal con tapa blanca que escuché hasta que una noche lo llevé a una fiesta y salí de allí sin él.
Aquí a modo de recuerdo de aquella tapa, intenté reproducir (para formato CD) una, con la misma foto y conservando aquel espíritu de los malogrados ochentas.
Porque en la limpísima reedición que perpetró Sony-BMG la portada no podría ser más amarga.



lunes 26 de mayo de 2008

¡¡¡UY EL DISCO DE NYLON!!!

En 1983 yo tenía exactamente 20 años. Como soy de piscis, en diciembre de ese año tenía un poco más.
En ese mes comencé a trabajar en una empresa de estibajes archivando fichas en un antiguo fichero
Cardex.

Era mi primer empleo, quedaba en la zona de Retiro cercana al puerto, iba caminando por el costado de la villa porque el colectivo 33 pasaba cada 40 minutos y yo andando tardaba menos. Nunca me pasó nada, ni malo ni bueno.
Llegaba dormido al trabajo después de tomar el tren San Martín desde mi Palomar (casi) natal, donde muy poco después conocería a Luca Prodan, de Sumo, a Aspix (fotógrafo del rock en aquellos años), a Andrés Ciro de Los Piojos...

Una mañana los chicos del taller (allí se reparaban todas las máquinas, autoelevadores y transportes varios que se usaban en el puerto), pusieron la radio a todo volumen. Sonaba Virus con su reciente "Agujero Interior", el más rockero, el mejor, decía el locutor de la publicidad del disco.

La radio quedó alta y a continuación comenzó a sonar una canción que aún hoy me hace saltar cuando la escucho.
Una voz de mujer que imitaba un poco a la Nina Hagen de "New York, New York", pero en castellano y una letra que me dejó mudo.

Terminó la canción, el locutor la nombró tímidamente "Gracias General" y enseguida dijo el nombre del grupo: "Nylon". Me acordé que una tal "Nylon" (Diana) había formado parte de las Bay Biscuits, la asocié y sí, era ella, nomás.

Compré el disco a la salida del trabajo, ese mismo día. 
Una tapa con una foto fortísima, un tipo desnudo, vendado los ojos y la boca y el cuerpo enfundado en celofán, como un matambre. Tenía pegada un sticker infame que decía: "Antes del 30 de octubre" que seguramente la autocensura de la época obligó a poner.
Estuve semanas con el disco en el equipo, lo ponía todo el tiempo.
Me había fascinado la voz de Diana, su forma de cantar, las guitarras y los teclados.

Y sobre todo las letras. Durísimas algunas, muy osadas para la época cuestionar a la familia o pedirle a un general que abra las urnas.
La caída inminente de la dictadura y el tiempo que la discográfica tardó en decidirse a editar el disco, hizo que algunas letras quedaran como "de un año atrás", cuando se perdió a guerra de Malvinas. 

El disco venía sin sobre interno, y la ficha técnica era escasa: Diana Nylon, voz - Ric Mor, bajo - Jorge Alem, guitarras y Mariano Casanova, batería.
También formaron parte de la grabación: Andrés Calamaro, Daniel Melingo, Daniel Melero y la ex Bay Biscuit Stephanie en las casi 200 horas que tardaron en registrarlo. Hay un tema donde participa Fabi Cantilo (otra ex Biscuit).

En un reportaje de la época en que salió el disco, Diana se quejaba de la nula difusión por parte de la discográfica (Can Records/Music-Hall) y de lo mal que estaba hecha la mezcla.
El vinilo sonaba horroroso, sobre todo en los agudos, que chirriaban como una radio mal sintonizada y el bajo casi ni se escuchaba.
De todas formas la música sobresalía por sobre todo lo demás.
Diana explicaba así el concepto del disco:
"Nuestra música sirve para calmar los ánimos, pero al mismo tiempo los excita de forma increíble". Quizás la mejor definición sea que hacemos música boomerang, es decir un estilo de ida y vuelta".

Había estado en Europa, vivió de okupa (squatter, se decía entonces) en Holanda, luego volvió a Argieland, se quedó, formó parte del Ring Club y de las Bay Biscuits, compuso varias canciones, entre ellas "Ritmo Colocado" que está en "La Dicha en Movimiento", primer disco de Los Twist (y también en el disco que estoy comentando), formó Nylon, grabó el único disco de la banda y tocó en el Einstein, en Hanoi, en el barco Maria Sí y en cuanto garito de rock había en Capital.
El disco no vendió, o vendió poco y al tiempo los Nylon se separaron.

La información sobre la banda es muy escasa, fui uniendo retazos y apelando a la memoria para completar este post. Hay un vídeo en Youtube: Viaje al Último Segundo de Willy Lemos donde actúa Diana. Es muy interesante y son las únicas imágenes que hay de ella en la red.

Tuve el honor y el placer de encontrarme por casualidad con ella a principios del año 1990, un día que yo tenía que verme con Douglas Vinci en una radio del barrio de Belgrano donde él trabajaba.
Le dije que su disco era para mí, uno de los mejores que había escuchado en los '80, me agradeció con una sonrisa tímida y un beso en la mejilla.

Pasó mucho tiempo hasta que supe de Diana Nylon.

Fue algunos años después, en una muestra de rock nacional cuando la vi en un recorte de diario, una columna maldita que contaba de su muerte en la habitación de su departamento, asfixiada por el monóxido de carbono de una estufa en mal funcionamiento.

A finales de los '80 Diana viajó nuevamente a Europa y a su regreso en 1992 prometió reunir a la banda, su muerte en 1994 truncó el deseo de mucha gente que los quería ver tocar otra vez. 


Mi disco de Nylon se quedó en Buenos Aires, ciudad donde hace casi una década que no vivo más, luego, por una equivocación fue a parar al parque Rivadavia, donde alguien sí sabía qué estaba comprando y nunca más lo vi.
Busqué por Internet por si alguien lo tenía y sí, en una disquería de BA estaba.
Cuando volví hace tres años quise comprarlo, pero ya lo habían vendido.

Hace unos días buscando otras cosas di con este excelente blog: "Los Inconseguibles del Rock Argentino" y en este link que adjunto están todos los temas, en 128 kbps (pero suena sin los chirridos agudos y bastante bien): http://losinconseguiblesdelrock.blogspot.com/search/label/NYLON 

miércoles 16 de enero de 2008

LA MEJOR BANDA...

La culpa la tiene otro, como siempre. En este caso fue el periodista de Rock Claudio Kleiman, que estaba reemplazando a Alfredo Rosso en su programa "La Casa del Rock Naciente" que va (hora Argentina), los domingos de 3 a 8 de la mañana por la FM Rock & Pop (95.9).
Claudio puso dos versiones de viejos hits, una de ellas me llamó la atención, era una apropiación bizarra de "Please Mr. Postman", aquel viejo hit de la factoría musical Motown que versionaron Los Beatles y la "anorexica nervosa" difunta Karen Carpenter, entre otros.
La banda se llama "El Cuarteto De Nos" y es una formación uruguaya que se inició en 1980 y grabó su primer disco (¡¡¡compartido con otro artista!!!) en 1984.
Sin cambiar de integrantes, la banda siguió y siguió, con delirantes puestas en escena en sus presentaciones en directo, grabando y editando discos, cambiando de sellos discográficos. Hasta que se les ocurre meterse con José Gervasio de Artigas, prócer oriental, especie de San Martín uruguayo. La canción se llama "El día que Artigas se emborrachó" Y ahí se armó de veras. La discográfica que los tenía contratado no quiere publicar la canción y la banda la autoedita. Primer round ganado.

Pero allí no termina todo: Un diputado de la democracia uruguaya los acusa de traición a la bandera y otras lindezas y propone que los juzgue una corte militar.

El disparate acaba dejando vender el disco pero con restricciones, si lo querías tenías que demostrar tu mayoría de edad presentando el DNI, cuyo número tenía que quedar registrado en una lista ¿negra?.

Volvamos al comienzo de esta historia: Kleiman pasando música de madrugada y yo escuchando del otro lado del charco, a cinco horas de diferencia.
Sonó "Bo cartero" y se me revolucionó la cabeza como hace mucho no pasaba.

La letra de "Mr. Postman" se convierte de súplica en exigencia inmediata, la novia se le fue hace un año a Colonia prometiendo cartas y envío de dinero, pero las cartas no llegan y el cartero sigue de largo. Termina con que si no le entrega la carta, el "bo cartero" se va a ganar un "Terrible enema".

Flashback. Escuchando la radio por Internet me doy cuenta que la música rock en Argentina ya no es lo que era. Hace varios años que vivo fuera del país donde me tocó nacer y la música rock autóctona es lo primero que extraño. Pasan temas, pasan bandas y nada me gusta. De pronto suena algo así como una especie de rap, pero sin serlo, con un estribillo penetrante. No sé de quienes se trata, y pienso: "No todo está perdido". Pero no anuncian quienes cantan tremendo hitazo. Me imagino que se llama "Yendo a la casa de Damián", porque lo dice ese estribillo entrador. Con esta banda el rock argie está a salvo, medito...

Averiguo por Internet datos y discografía (extensa) de la banda: Me decido por "El Cuarteto De Nos" y "Raro", penúltimo y último hasta la fecha.
Producidos ambos por Juan Campodónico, capo de la mesa de mezclas, productor de Jorge Drexler, La Vela Puerca, Bajofondo...
Pido dos discos de "El Cuarteto De Nos", tardan varios días y por fin llega el cartero, esta vez sí me los trae.

De los dos elijo el último: "Raro". El sonido es demoledor, las letras de las canciones destilan ironía y humor negro, la banda suena impecable, pasan los temas y todos son buenos, llego a la cuarta canción y me encuentro con: "Yendo a la casa de Damián", subo el volumen, gozo como loco.
Los temas que le suceden, son de lo mejor que he escuchado en todos estos años.
Entonces descubro que la mejor banda de rock argentina de estos momentos, es uruguaya.


miércoles 9 de enero de 2008

HOY SONÉ CON LOS OCHENTA

Hoy soñé con los '80, la era de los raros peinados nuevos, las hombreras, el diseño pop revisitado, los colchones de teclados hasta en el heavy...
La banda de sonido que tenía en la cabeza cuando sonó la alarma del reloj, era Shiva, un hitazo de Comida China, banda fantasma si las hay, un seleccionado del rock argentino de aquel entonces (El disco se grabó en el '85, pero el demo se escuchaba ya el el '82 en el programa de Lalo Mir, 9 PM, que iba por Del Plata)
Y quizás ése haya sido el motivo de que el disco se diluyera entre las bateas de las ofertas, porque es en realidad  un gran disco, con letras irónicas, y arreglos que hoy suenan bien, (por ejemplo un sólo de arpa ¡Mucho antes que Babasonicos!), o la más alta densidad de coristas femeninas por metro cuadrado: María Rosa Yorio, Leonor Marchesi, Hilda Lizarazu, Fabi Cantilo, Claudia Puyó.
La bella portada es del artista plástico Carlos Masoch, que además de pintar de maravillas, hacía las tapas del rock argie en esos años.
Lo bueno es que el sello Universal vuelve a editarlo en Argentina, bajo la etiqueta Interdisc en formato CD, y sería bueno que la gente lo comprara y lo escuchara de nuevo, porque además del hit de marras, hay otras canciones que merecen tener una segunda oportunidad.
La balada que da título al disco, "Laberinto de Pasiones" cantada a dúo por Bini y Claudia Puyó, es una de las mejores que se hayan parido ever. El disco entero merece una nueva escuchada.

(En el blog de Comida China hay un comentario de un jovencito de 19 años pidiendo los acordes y la letra de Shiva... La música cuando es buena, trasciende generaciones).